Más de 500 personas acusadas de vender droga fueron detenidas desde el inicio del Operativo Sol en las distintas ciudades de la Costa Atlántica, lo que representa unas 18 por día, con la marihuana y la cocaína al tope del ránking de sustancias.

Más de 500 personas acusadas de vender droga fueron detenidas desde el inicio del Operativo Sol en las distintas ciudades de la Costa Atlántica, lo que representa unas 18 por día, con la marihuana y la cocaína al tope del ránking de sustancias.
El último operativo, hace pocos días en la estación ferroviaria de Mar del Plata, permitió recuperar 502 dosis de LSD en distintos soportes, con destino de venta en boliches.
Ese mismo escenario de dealers sorprendidos se viene repitiendo a un ritmo frenético esta temporada, con alrededor de 18 vendedores de drogas atrapados por día en distintos destinos de la costa.
Fuentes de la fuerza bonaerense explicaron que en los primeros 29 días que lleva el Operativo Sol (lanzado el 21 de diciembre) fueron aprehendidas 549 personas, en 460 procedimientos, logrando incautar un kilo y medio de cocaína, 15 kilogramos de marihuana, 160 dosis de éxtasis y 800 de LSD.
"Este año se viene tra bajando fuerte en el desbaratamiento de bandas de narcotraficantes, a través de pesquisas complejas, pero también se hace un esfuerzo en detectar la presencia de traficantes en los balnearios", dijo una alta fuente policial.
En torno a las drogas más incautadas, se explicó que "en el ranking, primero aparece la marihuana, seguida por la cocaína y las drogas de diseño, mayormente LSD y éxtasis".
"La forma de comercializar no se modifica mucho respecto a otros años, ya que se mueven en boliches, eventos de mucha concurrencia o puestos estratégicos en las distintas playas", explicó el vocero.
Los controles más intensos se realizan en las terminales de micros de localidades importantes como San Clemente, Santa Teresita, San Bernardo, Mar de Ajó, Villa Gesell y en Mar del Plata, donde hay una doble intervención en la estación ferroviaria.
Los expertos de la policía determinaron que la mayoría de los dealers viajan con la cantidad suficiente de dosis para "costearse las vacaciones".
"Son personas que en sus lugares de origen hacen lo mismo, viven de la venta de estupefacientes, así que en temporada alta viajan, a veces con sus familias, y comercian buscando el dinero necesario para la estadía", concluyeron los voceros policiales.