No le pregunten a la estadounidense Mattie Caldwell cuántas velitas lleva su torta de cumpleaños. "No me acuerdo", dice. En el seguro social aparece su fecha de nacimiento como 5 de marzo de 1901.

No le pregunten a la estadounidense Mattie Caldwell cuántas velitas lleva su torta de cumpleaños. "No me acuerdo", dice. En el seguro social aparece su fecha de nacimiento como 5 de marzo de 1901.
Una vieja Biblia familiar da la misma fecha, pero tres años antes. Y no existe un acta legal porque nació en su casa. Sean 108 ó 111 años, ella los festeja con amistades y familiares en su casa en Flint Township, unos 80 kilómetros al noroeste de Detroit, en Estados Unidos. "Es especial", dijo.
La tátara-tátara abuela de por lo menos siete niños –dejó de contarlos hace tiempo– creció en una granja en Misissippi. Sus parientes dicen que nunca aprendió a leer y escribir. Era la mayor de siete hermanos y la única sobreviviente. "No nos mandaban a la escuela". l (AP)
Por Mariano D'Arrigo

