No reconocen a acusados del crimen de un repartidor en Saladillo
Dos muchachos que están detenidos por el mortal ataque a balazos del repartidor de golosinas
Darío Tirabassi, perpetrado el pasado 14 de octubre en la zona sur de la ciudad, se vieron
favorecidos judicialmente al no ser reconocidos en una rueda de personas realizada en Tribunales.
Se trata de Sebastián I. y Andrés G., quienes fueron apresados días después del episodio y cuyos
defensores ya pidieron la falta de mérito y la correspondiente excarcelación.
19 de noviembre 2009 · 01:00hs
Dos muchachos que están detenidos por el mortal ataque a balazos del repartidor
de golosinas Darío Tirabassi, perpetrado el pasado 14 de octubre en la zona sur de la ciudad, se
vieron favorecidos judicialmente al no ser reconocidos en una rueda de personas realizada en
Tribunales. Se trata de Sebastián I. y Andrés G., quienes fueron apresados días después del
episodio y cuyos defensores ya pidieron la falta de mérito y la correspondiente excarcelación.
Tirabassi tenía 45 años y era padre de dos chicos: Ezequiel, de 18 años, y
Nahuel, de 13. Aquel miércoles 14 de octubre al mediodía hacía su habitual reparto de golosinas en
Saladillo a bordo de una camioneta y junto a su sobrino. Cuando estaba bajando algunas cajas del
vehículo para entregarlas en una despensa de Hilarión de la Quintana 13 bis fue abordado por dos
jóvenes que iban en una moto y que lo amenazaron con armas de fuego para robarle.
En circunstancias aún poco claras, un balazo calibre 22 perforó la boca del
repartidor y le atravesó la cabeza. Tras agonziar tres días en el Heca, murió el sábado 17 de
octubre.
Los dos muchachos que atacaron a Tirabassi escaparon raudamente del lugar en una
moto azul, según dijeron los testigos. Y a la hora de describirlos dijeron que se trataba de dos
chicos que ya habían cometido otros robos en el barrio.
Así las cosas, la investigación se orientó a buscar a esos muchachos y el mismo
día de la muerte del repartidor allanaron dos ranchos en el cruce de Mangrullo y 1º de Mayo. Allí
buscaron a quien consideran el presunto autor del homicidio, Hugo Ariel A., de 24 años y apodado La
Mona, y a su sobrino, Julio Ezequiel L., de 16 y conocido como Pachu. A ninguno lo encontraron,
pero sí detuvieron a Sebastián I., de 30 años, propietario de una moto Yamaha IBR roja que fue
secuestrada en el lugar. También encontraron allí un revólver calibre 22 con la numeración limada y
una escopeta de dos caños.
Esos no son. Sebastián I. y Andrés G. están a disposición del juez de
Instrucción número 3, Luis María Caterina, y fueron sometidos a una rueda de reconocimiento en
Tribunales. Sin embargo, la principal testigo del ataque a Tirabassi negó que fueran los autores
del hecho. Por eso, sus abogados pidieron la excarcelación y la falta de mérito para sus defendidos
ya que, entienden, "no hay pruebas para mantenerlos en la causa".
Al respecto, el defensor de Sebastián I. fue taxativo ayer ante LaCapital. "Mi
cliente fue detenido en una vivienda en la que estaba ocasionalmente y sin que obre alguna sospecha
sobre él. Además le secuestraron su moto, una Yamaha 15 color rojo cuando los testigos hablar de
una Cripton de color azul. Y la única testigo que está en condiciones de reconocer a los autores
del hecho negó categóricamente que I. sea uno de ellos y denunció que esos jóvenes están libre y la
siguen amenazando a menudo por su compromiso con el esclarecimiento de la causa. Lo dijo ante el
juez, ante el fiscal y ante los abogados".