Señor Alberto R. Pringles, he leído su carta del pasado lunes replicando conceptos del señor Alberto Seoane sobre el ataque a las torres gemelas en Nueva York. Reiteradamente y con total atención he observado el genocidio 11-S torres gemelas. Fueron atacadas por aviones, del exterior de los edificios, ergo debió sí o sí producirse una serie de explosiones, ergo los tremendos trozos son expelidos de dentro hacia fuera del edificio. Pero no fue así. Al ser atacados, ocurrió lo antitético: una serie de implosiones. Los trozos de mampostería y demás caían hacia dentro de las torres. Los norteamericanos son maestros en derruir edificios sin afectar los linderos por medio de cargas explosivas dentro del edificio detonadas al unísono. Eso es una implosión. El 11-S lamento defraudarlo fueron dos implosiones. Si la autoría del 11-M en Madrid estuviese tan clara como el modo de ataque de Nueva York, "los sociatas rojos progres" ni ETA estarían aún en España. Bush necesitaba una coartada para atacar y apoderarse del petróleo árabe. Lo siento señor Pringles, el licenciado Seoane no divaga, es una mente brillante.





























