Las esperanzas de miles de refugiados que esperan cruzar el paso fronterizo de Idomeni, en Grecia, para poder llegar a Europa central, se derrumbaron ayer luego de que las autoridades de Macedonia bloquearan el paso y prohibieran la entrada incluso al reducido grupo diario al que le estaba habilitado el paso. Desde hace tres semanas, cientos de personas que llegaron a Grecia por el mar Egeo se han ido amontonando en la frontera con Macedonia, luego de que Austria cerrara su frontera y provocara un efecto dominó en los países de la ruta de los Balcanes. Unas 14.000 personas quedaron atrapadas en el campamento de Idomeni, mientras que alrededor de 30.000 están en el resto del país a la espera de una decisión que los deje seguir avanzando, una esperanza que han visto caer luego de que la Unión Europea (UE) acordara ayer devolverlos a Turquía a cambio de 3.000 millones de euros.

































