Mi ciudad esta tan grande, tan linda..., cuánto creció, pero no me siento orgullosa de esto. Crecimos en calles y veredas rotas, en mugre, no puedo entender cómo a pesar de la cantidad de contenedores que hay distribuídos por toda la ciudad, algunos ensucian mi ciudad. Crecimos en falta de educación, no se ceden más los asientos, no se dice más “Buen día , gracias, por favor”. Crecimos entre la delincuencia, ese es un tema aparte, ya que me robaron dos veces durante un mismo día. Crecimos en omisión de datos e información (sabían que si tramitas la licencia de conducir el ítem robo no figura). Crecimos en cantidad de motos sin patentes, que nadie las ve. Crecimos con los “trapitos”, nadie puede reglamentarlos como corresponde, con un sueldo y con una tarjeta que los identifique. Mucho se ha desarrollado Rosario, y seguirá creciendo con sus calles, sus accesos, su puerto. Pero, me pregunto, y les pregunto a ustedes Rosarinos por nacimiento o por adopción, ¿cuál es el rol que cumplen los tutores de esta ciudad?, sea gobernador, intendente, concejal o vecinos, entre otros? ¿Será el de permitir que Rosario siga creciendo sin reprender, sin castigar, sin hacer cumplir las normas, sin enseñar, sin educar... Mi ciudad está creciendo como un yuyo que tiene raíces que asfixian y ahogan. Por todo ello, me pregunto, y les pregunto también a ustedes: ¿estaremos aún a tiempo de enderezar a mi ciudad de nacimiento? Mi anhelo es que ello se pueda realizar.




























