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María Julia fue sobreseída por prescripción del delito imputado

La ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray fue sobreseída ayer por "prescripción" del delito, al término del juicio oral por "peculado" y "negociaciones incompatibles con la función...

Viernes 26 de Abril de 2013

La ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray fue sobreseída ayer por "prescripción" del delito, al término del juicio oral por "peculado" y "negociaciones incompatibles con la función pública", en el marco de una causa en la que se investigaron contratos que concretó siendo secretaria de Medio Ambiente en la década del '90.

"Me parece estar viviendo una novela de Alejandro Dumas, «Veinte años después»", había dicho por la mañana la ex funcionaria, de 70 años, en sus últimas palabras ante el Tribunal Oral Federal 6 que poco después, a las 15, la sobreseyó por prescripción del delito que se le imputaba.

Esta decisión implicó no abrir juicio por parte de los jueces respecto de la inocencia o culpa de Alsogaray en los delitos por los que llegó procesada al debate, ya que se la desvinculó del caso por haberse excedido el plazo razonable para su juzgamiento.

Los delitos se habrían cometido entre 1995 y 1996, con la firma de contratos para publicitar el Plan Nacional de Manejo del Fuego, por montos que se habrían destinado a otros fines.

Demorado. El juicio oral se inició un mes antes de la fecha de prescripción, luego de largos años de trámite judicial contra la ex funcionaria, que ya fue condenada en otro proceso a tres años de prisión en suspenso por enriquecimiento ilícito y todavía tiene al menos seis causas penales abiertas.

Alsogaray llegó a juicio procesada por "peculado" y "negociaciones incompatibles con la función pública" y ahora habrá que esperar hasta el 3 de mayo a las 13.30 para conocer los fundamentos del fallo que la sobreseyó por dos votos: los de los jueces Patricia Mallo y Eduardo Fernández, con la disidencia de José Martínez Sobrino.

Al escuchar el veredicto sentada en la primera fila de la sala de audiencias de Comodoro Py 2002, la ex funcionaria sonrió, tiró algunos besos y charló animadamente con su defensora oficial Pamela Bisserier.

Chivo expiatorio."A veces sí y a veces no", respondió poco después a la prensa cuando se le preguntó si se sentía un "chivo expiatorio" del menemismo. "Uno dice ¿por qué yo?, tal vez porque mi persona despierta un interés público superior al de otros personajes", analizó.

Y aseguró no sentirse perseguida. "Nunca me siento perseguida, yo vivo mi vida tranquila".

En sus últimas palabras, María Julia Alsogaray había afirmado que no hubo "daño para el Estado desde el punto de vista patrimonial" con la firma de los contratos cuestionados.

"No están dadas las condiciones para que alguien pueda decir que hubo intención y dolo", agregó.

Al iniciar su monólogo de 15 minutos, desmintió haber actuado para dilatar la marcha del juicio y llegar a la prescripción, como finalmente sucedió.

"Ha habido acusaciones diciendo que yo había querido dilatar, porque pedí que no hubiera audiencia en días de fiesta religiosa o feriados nacionales o que me ahorraran de estar en el juicio el día del aniversario del entierro de mi padre, con toda la carga del episodio de que no me dejaron ir al entierro", recordó al criticar a la Fiscalía.

Y rechazó haber "tratado de demorar el ritmo del juicio" a través de sus problemas físicos, ya que estuvo internada unos días y después presentó certificados médicos. Incluso una de las audiencias se realizó en su casa con la presencia del Tribunal y las partes.

Sobre ese día, dijo que prestó allí declaración indagatoria "contra" su voluntad. "Fue muy desagradable tener que soportar la acusación del fiscal en mi propia casa", agregó.

Sobre la acusación, entendió que el fiscal "agregó una estrofa más al tango Cambalache".

"Ya he dicho todo lo que tenía que decir pero sí puedo decir que me quedó muy claro que las decisiones que tomé sobre cómo debía ser llevado adelante el presupuesto del Plan de Manejo del Fuego en su totalidad, no únicamente el contrato de menor cuantía que nos ocupa, estuvieron bien tomadas", dijo.

"En todas las novelas policiales uno busca el motivo, cuál hubiera sido el motivo para que yo utilizara esta especie de tam tam de la selva, esa capacidad de trasmitir mi pensamiento para lograr el delito. No hay motivo", concluyó.


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