Para salir al exterior reclamando que los del Norte acepten dialogar sobre este larguísimo conflicto lo primero que tenemos que saber es precisamente eso: dialogar (con el que piensa diferente). Virtud no muy frecuente entre nuestros líderes políticos. Todas las notas sobre Malvinas que aparecen aquí y en muchos otros medios distan mucho de esa práctica. Si alguien intenta disentir es mal mirado. En definitiva, a los integrantes de la Asociación Civil de Amigos Mavinas/Falklands nos preocupa sobremanera el clima que se vive por doquier. No debemos olvidar nunca que la historia es una ciencia y no un dogma. Y siempre toda ciencia evolucionó en base a dos cosas: la investigación y el diálogo. Si algún lector cree que exagero o veo fantasmas no tiene más que escribirnos un correo. No me siento dueño de la verdad, apenas un aficionado, pero muy lleno de dudas que no logra respuestas, y extiendo esta invitación general con el convencimiento de que en todo diálogo amistoso siempre ambas partes salen enriquecidas.


























