La Tierra reacciona claramente más sensiblemente a los gases de efecto invernadero adicionales de lo que se suponía hasta ahora, según un estudio británico dado a conocer ayer.
Así lo demostró la reconstrucción de los valores de dióxido de carbono (CO2) y temperaturas del plioceno, hace alrededor de tres millones de años, aseguró el equipo de Dan Lunt, de la Universidad de Bristol, en Gran Bretaña.
El objetivo de los esfuerzos para proteger el clima es limitar el calentamiento a dos grados comparados con la era preindustrial. Entonces, las consecuencias del último informe climático aún son consideradas manejables.
Según los resultados de los investigadores, la Tierra reacciona entre un 30 y un 50 por ciento más sensible al aumento de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera de lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático supuso hasta ahora en sus cálculos.
“Si queremos evitar un cambio climático peligroso, esa sensibilidad de la Tierra al dióxido de carbono debería ser tomada en cuenta cuando se fijan metas a largo plazo para a estabilización de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera”, advirtió.



























