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Los miles de mozos y de taxistas de Nueva York ya pueden vacunarse

Los hispanos representan casi la mitad de los trabajadores de los restaurantes, universo en el que los inmigrantes suman el 60 por ciento

Viernes 05 de Febrero de 2021

Muchos inmigrantes hispanos que trabajan en restaurantes ya pueden vacunarse contra el coronavirus en Nueva York. Apenas el gobernador del estado, Andrew Cuomo, anunció que otorgaba a cada condado el poder de agregar a los taxistas y trabajadores de restaurantes en la lista de personas que se pueden vacunar, el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, no se lo pensó dos veces.

  “Nuestros trabajadores son el motor principal que mantiene nuestra vida diaria en los momentos más difíciles”, escribió De Blasio en español en su cuenta de Twitter el miércoles.

  Eleazar Cordova, una mexicana de 43 años que es dueña y además trabaja en un restaurante llamado Pablito’s Taqueria en Brooklyn, dijo sentir “mucha satisfacción”.

  “Por un lado da miedo, pero al mismo tiempo hay que tener fe en Dios”, dijo Cordova, quien recientemente sufrió la muerte de su suegro y su suegra por COVID-19 en México.

  Los hispanos representan un 44% del total de trabajadores de restaurantes en la ciudad, lo que se traduce en el mayor bloque de empleados de estos establecimientos. El mismo reporte señala que en 2018 un 60% de los trabajadores de restaurantes en la ciudad eran inmigrantes.

  Los hispanos, junto a los afroamericanos, han sido de los grupos más afectados por COVID-19 en Nueva York, con un alto número de fallecimientos. Sin embargo, hasta ahora, el 48% de los residentes de la ciudad que han recibido al menos una dosis de la vacuna son blancos, según datos municipales recientes.

  Tan sólo un 11% de las dosis administradas en Nueva York han sido recibidas por afroamericanos y un 15% por hispanos a pesar de que los afroamericanos y los hispanos representan un 24% y un 29% de la población de la ciudad, respectivamente.

  Para Axayacatl Figueroa, un mexicano de 42 años que trabaja en la cocina de un restaurante vietnamita de Brooklyn, la vacuna es una buena noticia. “Es una oportunidad de tener un poquito más de salud”, dijo. “Desde el momento en que nacemos nos ponen vacunas. No hay de otra”.

  Yareli Adán, otra mexicana que trabaja en Pablito’s, no está tan segura. “La verdad, no sé. Honestamente me da miedo vacunarme, pero sé que soy trabajadora esencial”, dijo la joven de 21 años.

  Portavoces de la ciudad dijeron que las personas que califican para la vacuna debido a su empleo deben demostrar que éste les fuerza a estar en contacto con el público y que trabajan en Nueva York. El estatus migratorio no se pregunta a las personas que van a vacunarse. Pueden mostrar una carta de su empleador o un recibo de salario.

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