Fados

Fados
Calificación: 4 estrellas. Intérpretes: Mariza, Camané, Carlos do Carmo, Chico Buarque y Caetano Veloso. Dirección: Carlos Saura. Género: musical. Salas: Del Siglo y Village.
En la Edad Media la cultura popular aparece en las plazas públicas como una reacción a la omnipresencia de la cultura oficial. Es el pueblo que expresa sus tristezas y alegrías (en ese orden) con sus propios valores y vivencias. En 1995 el director español Carlos Saura filmó "Flamenco", en 1998 "Tango" y "Fados" viene a cerrar una trilogía sobre la canción urbana. Este género del siglo XIX se desarrolló en el ámbito de la lengua portuguesa y de aquellos que poblaban los puertos y sus cantinas. Esparcido por el mundo en barco, el fado se convirtió en una marca de identidad para los portugueses. Con artistas y temas de todas las épocas, con canto, música y baile, y una escenografía que pasa del estudio a los bares y de allí a las calles de Lisboa, "Fados" es una enciclopedia insoslayable para los expertos. O una opción magistral si de escuchar y ver música se trata.
O.V.
Inframundo 3
Calificación: 3 estrellas. Intérpretes: Rhona Mitra, Michael Sheen y Bill Nighy. Dirección: Patrick Tatopoulos. Género: terror. Salas: Monumental, Showcase y Village.
En 1922 el vampiro "Nosferatu" de Max Schreck y en 1935 el hombre-lobo de Henry Hull en "Werewolf of London" se convirtieron en los primeros de su linaje con aspiraciones de celebridad a través del cine. Luego de metros de cinta y de decenas de filmes en los que compartieron cartel, en 2003 se enfrentaron cara a cara con el estreno de "Inframundo". Ahora en su tercera parte y luego de ríos de sangre y cientos de colmillos hincados se explica la génesis del enfrentamiento. Con una fotografía sombría, un relato fácilmente digerible, excelentes efectos visuales (ya no los hay malos) y un Viktor, el capo de los chupasangre, cada vez más terrorífico, el filme propone un interesante mix de monstruos, acción y romance. Y hasta hace olvidar la belleza de su ex protagonista, Kate Beckinsale.
O.V.
Desperaux, un pequeño..."
Hace mucho tiempo, en el lejano reino de Dor, flotaba la magia en el aire, todos reían con ganas y había litros y litros de deliciosa sopa. Pero una terrible desgracia destrozó el corazón del rey, llenó a la princesa de añoranza y dejó al pueblo sin sopa. Desapareció el sol. El mundo se tornó gris. No quedaba esperanza hasta que... nació Despereaux Tilling, un diminuto ratón de enormes orejas que desde el vamos rehusó aceptar una vida gobernada por la debilidad y el temor.
Los chicos dirán que no es como el Rey León pero que Desperaux está muy divertido. Infantil, por supuesto, pero con unos valores muy humanos, ambiente de la Edad Media y vivos colores. Ante todo, "Desperaux, un pequeño gran héroe" es una gran celebración de la aventura literaria en la pantalla grande.
J.L.C.
Cuentos que no son cuento
Calificación: 3 estrellas. Intérpretes: Adam Sandler, Keri Russell y Guy Pearce. Dirección: Adam Shankman. Género: comedia . Salas: Monumental, Showcase y Village.
Adam Sandler sorprende en "Cuentos que no son cuento", un filme que fusiona su destino de formato familiar con el género fantástico. El actor, cuyo último trabajo fue "No te metas con Zohan", interpreta en este caso a un personaje en las antípodas de aquel bizarro agente secreto. Se trata de un empleado de hotel con una frustrante trayectoria laboral al que un día su hermana le pide que cuide a sus hijos. El recurso para entretener a los chicos es contarle cuentos, pero con la novedad de que los relatos se hacen reales. A pesar de que el recurso argumental puede resultar algo convencional, el director, apoyado en los recursos tecnológicos, consigue un filme atractivo en el cual el protagonista puede saltar del Oeste estadounidense hasta la Roma Antigua y lo hace con convicción.
R.B.
El curioso caso de Benjamin Button
Calificación: 4 estrellas. Intérpretes: Brad Pitt, Cate Blanchett y Julia Ormond. Dirección: David Fincher. Género: drama. Salas: Monumental, Showcase y Village.
Tomar a esta historia como una mera fantasía es partir desde un lugar inadecuado. Nadie nace a los 80 años y con el paso del tiempo se convierte cada vez más joven. Pero Benjamin Button sí. Y el hallazgo es que la película cuenta un hecho dramático basado en una irrealidad y logra conmover al espectador. A lo largo de 166 minutos, David Fincher narra, quizá de un modo demasiado sobreexplicado, una historia tan fantástica como apasionante. Es el derrotero de Benjamin (un correcto Brad Pitt), que fue abandonado por su padre, un empresario millonario, al descubrir que su hijo era casi un monstruo. Sin embargo, una mujer negra y humilde decidió adoptarlo y a partir de aquí se juegan una serie de metáforas más que interesantes. El cruel paso del tiempo, las vivencias, las amistades, los descubrimientos y las pérdidas que atraviesa este niño abuelo van dejando reflexiones obligadas al espectador. ¿Cómo sería vivir al revés? ¿Qué se podría cambiar para mejorar lo que salió mal? El director juega con esa idea y acierta en gran parte del filme. La vida de Benjamin será una odisea cuando el amor golpea a su puerta. Primero será un viejo que se enamora de una niña, después él será un cuarentón y ella una adolescente, habrá un momento en que las edades son parecidas, y habrá otro cruce en que su Daisy (la bella y excelente Cate Blanchett) parece la abuela de Benjamin. Bien vale creer esta compleja fantasía.
P.S.
Calificación: 3 estrellas. Dirección: Sam Fell. Guión: Will McRobb y Chris Viscardi. Género: animación. Salas: Village, ShowCase y Monumental.



