Sumamente interesante y gratificante la nota de La Capital publicada el pasado 3 de enero elogiando justicieramente a la medicina local tanto en su desempeño local como internacional. Sin embargo, entiendo debió poner más énfasis en el apartado subtitulado "El corazón infantil" (cuando habla de las cirugías para corregir las cardiopatías congénitas) en la brillante labor que se desarrolla en esa especialidad en nuestro Hospital de Niños Víctor J. Vilela, sólo mencionado de paso. Realmente en forma gratuita y aportando la excelente profesionalidad y experiencia de los doctores Pedro Corvalán y Oscar Saravalli y su equipo de excelentes colaboradores, se salvan vidas en forma cotidiana. El programa nacional al que se hace mención y con el que colaboró una ONG equipando una sala de cuidados intensivos para esa especialidad (Rotary), funciona con gran eficacia a pesar de algunas carencias materiales. De cualquier manera, es un verdadero orgullo que desde un hospital municipal público y gratuito se pongan a disposición de los sectores más desprotegidos de la comunidad estas prácticas de alta complejidad de las que, generalmente, sólo disponían quienes tenían acceso a efectores privados, con los consiguientes e importantes costos.



































