Fueron apenas siete los presidentes de la República Argentina, electos democráticamente y sin proscripciones, a partir de 1912, que pudieron participar de las fiestas patrias del 25 de Mayo en el último año de sus respectivos mandatos.

Fueron apenas siete los presidentes de la República Argentina, electos democráticamente y sin proscripciones, a partir de 1912, que pudieron participar de las fiestas patrias del 25 de Mayo en el último año de sus respectivos mandatos.
Golpes de Estado, renuncias y entrega anticipada, impidieron que esta situación se diera en las gestiones de Arturo Frondizi, Arturo Umberto Illia, Héctor Cámpora y Fernando de la Rúa, y en las segundas presidencias de Hipólito Yrigoyen, y Juan Domingo Perón.
Hipólito Yrigoyen asistió a los actos del 25 de Mayo de mayo en 1922; Marcelo T. de Alvear, en mayo de 1928; Juan Domingo Perón, en junio de 1952; Raúl Ricardo Alfonsín, en mayo de 1989; Carlos Menem, en mayo de 1995 y mayo de 1999; Néstor Kirchner en mayo de 2007 y Cristina Kirchner, en mayo de 2011 y en 2015.
Una de las coyunturas más difíciles en la historia argentina coincidente con la Semana de Mayo ocurrió en 1989. El primer presidente electo democráticamente en el país luego de la dictadura, Alfonsín, enfrentó el agravamiento de la situación económica porque el dólar duplicó su valor y se disparó la inflación. Menem había resultado electo para sucederlo en el Sillón de Rivadavia. A las maniobras de desestabilización financiera le siguieron disturbios y saqueos a partir del 29 de mayo en distintos puntos del país, entre ellos Rosario.
Los mandatarios que se pudieron dirigir al pueblo "más veces" en ocasión del 25 de Mayo, por las circunstancias señaladas, fueron Menem, diez veces; Cristina Kirchner, siete veces, contando el 2015 ocho; Yrigoyen, Alvear, Perón y Alfonsín, seis, y Néstor Kirchner, cuatro. Sin embargo, analizando "el ciclo Kirchner" como una unidad, se puede observar que constituye el período más extenso y homogéneo para la implementación de una política determinada en la resignificación y recreación de los 25 de Mayo.
Otro dato singular es que Néstor Kirchner es el único de los mencionados que asumió un 25 de Mayo, al igual que Cámpora,
El acto del 25 de mayo de 1922 fue uno de los que más convocatorias alcanzó calor de un gobierno popular, con un imponente desfile militar, el paso por el cielo porteño de las primeras cuadrillas de aviación, el Tedeum y una multitudinaria presencia de público. Desde los balcones se saludó al presidente Yrigoyen con una lluvia de flores.
En 1952, el último 25 de mayo del primer mandato de Perón, los actos centrales fueron encabezados por el intendente Sabathié, en tanto que no se realizó el tradicional Tedeum en la catedral metropolitana. La esposa del primer mandatario y líder del movimiento peronista, Eva Perón, se encontraba postrada a causa del cáncer que causaría su deceso meses más tarde. En tal sentido, el tono adoptado fue acorde a tan dolorosa situación para gran parte del pueblo.
Menem participó de los actos del 25 de Mayo de su primer mandato en un clima de festejos, ya que gracias a la reforma constitucional de 1994 pudo ser reelecto para un nuevo período, en los comicios del 14 de mayo. En su último 25 de Mayo como presidente, en 1999, la euforia dio paso a la tensión porque el menemismo parecía ver llegado su final. El oficialismo se mostró dividido en dos sectores: los incondicionales y los que comenzaron a tomar distancia aproximándose a Eduardo Duhalde, y los sectores más críticos a las últimas medidas económicas adoptadas. En razón de eso es que en el acto realizado dentro de la residencia de Olivos, el primer mandatario estuvo rodeado por su gabinete e intendentes como Juan Carlos Rousselot y Luis Patti, este último candidato menemista a gobernador de Buenos Aires. Al ingresar a la catedral para participar del Tedeum recibió silbidos y reclamaciones de parte de entidades de derechos humanos y sindicatos.
El 25 de mayo de 2007 el presidente Kirchner, en el último año de su mandato decidió no participar del tradicional acto religioso en dicho templo. Las homilías eran oficiadas por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, hoy el Papa Francisco. Los actos centrales y las ceremonias religiosas del 25 de Mayo comenzaron a realizarse en distintos puntos del país, entre ellos la basílica del Luján, hasta el año pasado en el que Cristina Kirchner decidió volver con el Tedeum a la catedral porteña.
El 2010 fue el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo y por lo tanto trasciende el análisis de esta breve reseña. Al año siguiente, la mandataria participó del último 25 de Mayo de su primer período, en Resistencia. Por la tarde, en la Capital Federal se realizó un gran festival musical, que comenzó con un homenaje a María Elena Walsh y con la participación de Soledad Pastoruti ,Víctor Heredia y Los Pericos, entre otros. Nuevamente la plaza fue colmada por asistentes, militantes y público en general. Opositores calificaron a este acto de "kirchnerista" y lo enmarcaron dentro de la campaña política "reeleccionista" de Cristina, de cara a los comicios del 23 de octubre de 2011.
Miguel Ángel De Marco (h) / Historiador


