Un microfilm de la II Guerra Mundial atado al esqueleto de la pata de una paloma ha sido hallado en el interior de la chimenea de una casa de la localidad inglesa de Bletchingly, Surrey, según la BBC.
Un microfilm de la II Guerra Mundial atado al esqueleto de la pata de una paloma ha sido hallado en el interior de la chimenea de una casa de la localidad inglesa de Bletchingly, Surrey, según la BBC.
David Martin se encontraba renovando su chimenea cuando, al limpiar el interior de la misma comenzaron a desprenderse huesos de palomas, uno de ellos atado a un carrete rojo, que al abrirlo, entendió que contenía un mensaje cifrado.
Las teorías que se barajan apuntan a que los restos pertenecieron a una paloma mensajera del ejército británico durante la II Guerra Mundial, y que mientras el ave hacía su camino desde detrás de las líneas enemigas pudo desviarse por el mal tiempo, el cansancio o porque se desorientó, y terminó en una chimenea.
La paloma probablemente se dirigía a Bletchley Park, que fue el principal establecimiento de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, distante 86 kilómetros de la casa de Martin.
Más de 250.000 palomas mensajeras fueron utilizadas en la Segunda Guerra Mundial para el transporte de mensajes secretos. Durante la guerra, la medalla Dickin, que es la máxima condecoración que puede recibir un animal, fue otorgada a 32 palomas.
Personal del gobierno encargado de descifrar códigos están trabajando para descifrar el mensaje en código escrito en un papel de arroz del tipo usado para liar cigarrillos. Han determinado hasta el momento que el mensaje fue enviado por un sargento. W. Stott y escrito hace 70 años.
Colin Hill, un voluntario del Servicio Real de Palomas mensajeras, dijo que se atesoran unos 30 mensajes enviados por palomas durante la Segunda Guerra, pero no son de las características de la hallada por Martin. "El mensaje de esa ave muestra que era ultrasecreto, ya que estaba totalmente codificado. El anillo de aluminio de la pata nos dice que el animal había nacido en 1940 y que pertenecía a las fuerzas aliadas por la cápsula roja que llevaba".
Hill sospecha que el ave volvía al parque Bletchley durante la ocupación de los nazis en Normandía. "Lo más probable es que la paloma se apoyo en la chimenea para descansar y allí murió", señaló.
El mensaje contenía 27 códigos, cada uno compuesto por cinco letras o números. Según las claves empleadas, es muy probable que el mensaje haya sido enviado por un aviador.
Las palomas mensajeras fueron utilizadas durante la Segunda Guerra por los aliados para burlar la vigilancia electrónica alemana. Fueron consideradas tan valiosas que les dieron protección de la Casa Real británica. Es más, quien hiriese o "molestase" a algunas de estas aves podía ser penado con seis meses de prisión.

