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Libre estacionamiento (II)

El 7 de septiembre pasado, el lector Julio Croppi pregunta en esta sección sobre el libre estacionamiento. Dado el tiempo transcurrido sin que tenga respuesta desde el autismo de las autoridades, me permito intentar una.

Sábado 28 de Septiembre de 2013

El 7 de septiembre pasado, el lector Julio Croppi pregunta en esta sección sobre el libre estacionamiento. Dado el tiempo transcurrido sin que tenga respuesta desde el autismo de las autoridades, me permito intentar una. El tránsito en Rosario está fuera de control y empeorando sin que se tomen medidas para resolverlo; más aún, las que se toman son peor el remedio que la enfermedad. A mi entender esto se explica desde una errónea lectura del problema, dado que se quiere agilizar el tránsito pensando equivocadamente de que fluya más rápido. Muchas ciudades europeas superaron esta situación ya hace tiempo y no es necesario inventar nada nuevo, piensan al revés. En nuestra ciudad se deben tomar medidas audaces, que serán resistidas un tiempo por todo el mundo hasta que nos acostumbremos y luego todos estaremos conformes, desaparecen los problemas de estacionamiento y baja drásticamente la siniestralidad. Primero tomar medidas administrativas, creando una Dirección de Tránsito y cambiando el nombre a la actual como “dirección de estacionamiento”, para sincerar su verdadera función, ya que más del 70% de las actas que libra son en este rubro, cuando las infracciones originadas por vehículos en movimiento las duplican. Segundo, en toda el área entre los bulevares 27 de Febrero, Avellaneda y el río Paraná, y otras que lo ameriten, permitir el estacionamiento a la izquierda y a la derecha, paralelo al cordón o a 45 grados, según corresponda, de forma que sea imposible el sobrepaso. Seleccionar una calle cada cinco o seis definidas como rápidas sin absolutamente estacionamiento y con semáforos y cámaras. Todo esto aumenta drásticamente el espacio para estacionar, lentifica el tránsito por la mayoría de las calles no preparadas para los suicidas y asesinos al volante que tenemos, impide estacionar en doble fila y centraliza el control en las vías rápidas. Tercero, en la penalización de infracciones originadas por conducción peligrosa de vehículos en movimiento, semáforos y velocidad, quitar las multas porque “billetera mata la ley”; solo suspensión del registro o inhibición de la patente, según corresponda en todos los casos. Cuarto, cambiar el tratamiento legal de las llamadas infracciones por conducir intoxicado con niveles triplicando los límites, excesos de velocidad por duplicación de las permitidas, tercer semáforo en rojo en el año, lesiones a peatones en senda peatonal, y llevarlas como corresponde al fuero penal. Conducir a 60 kilómetros por calle Rioja no es una contravención a una regla, es intento de asesinato.

Gerardo Orallo
DNI 6.008.474

A la gente del banco

En este primer mes de jubilada tuve que hacer algunos trámites en el Banco Provincia de Villa G. Gálvez. Soy una directora muy preguntona y quiero destacar que el personal de este banco, desde la gerenta, empleados, personal de limpieza, cajeros, contador, personal de vigilancia (no sólo conmigo sino con tanta gente que atienden) son amables. Te acompañan en todo el proceso del trámite siempre con una sonrisa. Gracias María Elena, Magalí, Verónica, me aprendí los nombres de verlos en el mostrador. No quiero olvidarme del “Turco” Carlitos y de Osvaldo, cajeros, que están en otras sucursales, y que nos pagaban la copa de leche y gastos de funcionamiento siempre con un chiste a flor de piel, y todos muy, pero muy, respetuosos.

Carolina Roselli

Perdón Belgrano

Usted que tanto esmero y fervor dedicó para que surgiera un país con condiciones de auténtico patriotismo, ideales de justicia, sentido de igualdad y beneficios para todos, perdón si no fueron cumplidos sus principios. Perdón si las riquezas de su pueblo al que tanto bregó para que se destinen al bienestar de sus habitantes no ocurrieron. Es que vimos impotentes cómo ciertos gobernantes entregaron esas riquezas y aún las entregan a corporaciones extranjeras, destruyendo bosques y montañas y envenenando nuestras aguas. Perdón si su anhelado país está enfermo desde hace años, en continua corrupción por grupos mafiosos de toda índole que sólo anhelan acrecentar sus mal habidos patrimonios, empobreciendo cada vez más al pueblo, engañándolos con espejitos de colores. Perdón si su ideal, basado en la cultura de trabajar mancomunadamente todos por igual y así lograr un justo subsistir, está siendo reemplazado por la teoría de no hacer nada y pasarla lo mejor posible. Robos, saqueos, arrebatos, son acciones pequeñas, fruto de las enseñanzas que a grandes niveles dejaron varios gobernantes de más arriba. Perdón, por no cumplirse su ideal, el de un pueblo laborioso en función de construir una Nación con dignidad en sus dos etapas de la vida, como trabajadores y como jubilados. Lamentablemente hoy los llamados pasivos que aportaron toda una vida son víctimas de saqueos, restringiéndoles indebidamente sus haberes, condenándolos injustamente a percibir una mísera migaja. Perdón si en esos actos que conmemoran su día exaltan sus ideales y al día siguiente la mayoría disertante realiza todo lo contrario. Usted se empeñó en llevar adelante sus principios con el máximo sentido de humildad y austeridad hasta el día de su muerte, la mayoría de los que ejercieron y ejercen cargos políticos sus ideales primordiales son la de acumular fortunas. Perdón por acordarnos solamente una vez al año de su grandeza en bien de su pueblo, todos los días debieran ser 20 de Junio, mantener sus principios y proseguir sus luchas. Perdón por los que no quisieron comprender sus mensajes de sus tres últimas palabras antes de morir, revirtiendo el contenido visionario y profético que nos legó, en donde involucra a los que profesan, la codicia, el dominio, la soberbia, la egolatría, la maldad y tantas otras cosas. Esas tres palabras quedaron en la historia y vigente en la actualidad. “Ay patria mía”.

Aurelio Puccini
DNI 6.008.849

Frente y democracia

De acuerdo al número de DNI del señor Dusan C. Sigulin, autor de la carta “Frente para vivos”, publicada el domingo pasado, se trata de una persona mayor, incapaz de reconocer que el peronismo es el único movimiento político democrático, porque siempre que accedió al poder lo hizo a través de elecciones y cuando perdió acompañó y acompaña. ¿O acaso en Rosario, donde desde 1983 hasta hoy, que el peronismo no gobierna, hubo algún golpe de estado? Con respecto a los números que tanto le preocupan, podemos decir sobre la provincia de Santa Fe, gobernada primero por Binner, que recibió de Obeid un superávit fiscal de $11.500.000, y al cabo de cuatro años lo dejó con un déficit fiscal multimillonario, a pagar con el aumento de impuestos. ¿Dónde estuvo el señor Sigulin en el año 2001 cuando la Alianza nos dejó en default y al borde de la disolución nacional? ¿Olvidó el corralito de Cavallo, el 25% de desocupación, la multimillonaria deuda externa que inauguró Krieger Vasena un 16 de septiembre de 1955, “cuando transó” por primera vez con el FMI? ¿Esto no se hizo democráticamente? Recuerdo a los niños y jóvenes que murieron en el bombardeo a Plaza de Mayo, los fusilamientos, torturas, proscripción del peronismo durante 18 años. ¿Usted sabe que esta provincia está gobernada por la alianza que tanto nos perjudicó, mientras el gobierno nacional (que decidió “vivir de lo nuestro” y no endeudarse) pagó y está pagando créditos de larga data que no solicitó?

Francisco Lovato
DNI 7.624.815

Busco a mis hermanos

Mi nombre es Griselda Esther Maciel y busco a mis hermanos Claudio e Isabel, de quienes me separaron a los 8 años. Vivíamos en San Justo, provincia de Buenos Aires, cuando mi madre me regaló a un hombre llamado Maciel (no recuerdo el nombre). A partir de ahí he trabajado en diversos lugares como empleada doméstica cama adentro, ahora vivo en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez. Nunca dejé de pensar en mis hermanos menores, a pesar del dolor del desarraigo y de la decisión de mi madre, María Elena Flores, y de un padre ausente de quien solamente conozco el apellido: Romero. Quisiera, a través de este medio, poder tener el consuelo de reencontrarme con ellos ya que no los veo desde el año 1971. Mi número es (0341) 153-705263 para que si alguien tiene alguna información me llame. Desde ya, muchas gracias.

Griselda E. Maciel

Eduardo Falú, “Amigo de oídas”

A casi dos meses de la desaparición física de Eduardo Falú, brillante guitarrista y compositor argentino, no quiero quedarme sin rendirle mi más gentil homenaje. Esto es porque considero que al ámbito del folclore lo pueblan grandes autores, compositores, poetas, músicos, bailarines, intérpretes y mucha otra gente más, con profundo sentimiento familiar. Y en esta multitudinaria familia, don Eduardo ha sido, es y seguirá siendo, pese a su ausencia, como un padre. Como el hombre mayor al que históricamente se rinde respeto y admiración por su indiscutible trayectoria. Por todo esto es que, junto a la feliz imagen de mi hija, bailando una cueca (de don Arsenio Aguirre) “como una plumita, ay, que anda en el aire”, le ofrezco a su memoria, mi humilde poesía, titulada “Amigo de oídas”, la cual dice así: “Pucha compadre, la muerte no me duele como desaparición, pero, sí, me entristece como culminación de un tiempo compartido con un amigo, al cual, sin haberle jamás estrechado la mano, sentí como padre, compadre y hermano”. Don Eduardo fue uno de esos amigos que no se eligen; amigos que nos da la vida sin preguntarnos siquiera si queremos o no aceptarlo. Amigo de oídas (a la distancia) de mis antepasados, mío y de mis hijos, eso fue don Eduardo; un himno encarnado, un germen de cultura, una estrella en nuestro suelo. Por eso, elevo mi canto al aliado de la virtud, al artista genial y emblemático: don Eduardo Falú.

Daniel E. Chavez
DNI 12.161.930

Maltrato animal y humano

Hay quienes viven en departamentos de edificios en propiedad horizontal que se comportan como si estuvieran en el campo con grandes espacios libres a su alrededor y descuidan cultivar el respeto debido a aquellos con los que deben convivir separados por pocos metros. Tenemos, por ejemplo, quienes se van a trabajar o a pasear y dejan a su perro solo en el departamento durante horas. Algunos los dejan en el balcón. Hay perros que cuando se quedan solos sufren de ansiedad y ladran de manera compulsiva, nerviosa, a un volumen muy elevado y no paran hasta que sus amos regresan. El encierro prolongado en espacios reducidos y en soledad es una tortura para el animal. Y sus ladridos son una tortura auditiva para los vecinos. Los ladridos excesivos molestan tanto por sí mismos como por la actitud indiferente de los dueños o responsables que nada hacen para evitarlos -o al menos minimizarlos- y que en algunos casos contestan de malos modos cuando alguien les llama la atención. Estos “administradores” del descanso del vecindario deben comprender que no tienen derecho a invadir el espacio de sus vecinos, ni presencialmente ni con ruido. Y que no deben maltratar a los animales, nuestros “hermanos” como los llamaba San Francisco de Asís.

Carlos Alberto Parachú
DNI 6.012.558

 

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