Algunas medidas de prevención de rayos son conocidas, otras no tanto. Cuando se siente cosquilleo en la piel, se eriza el cabello y los objetos metálicos emiten un extraño zumbido y producen chispas, la caída de un rayo es casi segura.Estos fenómenos se producen por el desplazamiento de las cargas eléctricas; el aire se ha vuelto conductor hasta el punto de que en ocasiones entre dos personas sin tocarse puede producirse una descarga no letal. En caso de notar alguno de estos fenómenos, retirarse de todo lugar alto y refugiarse en zonas bajas no propensas a inundarse. Nunca correr durante una tormenta, mucho menos con la ropa mojada. El movimiento acelerado del cuerpo crea crea una turbulencia en el aire y una zona de convección que pueden atraer el rayo.
Deshacerse de todo material metálico (palos de golf, paraguas, herramientas) y depositarlo a más de 30 metros de distancia. Los rayos aprovechan su buena conducción. Hacer lo mismo con los teléfonos celulares, cuyas radiaciones electromagnéticas pueden atraer los rayos.
Es bastante sabido que nunca hay que refugiarse debajo de un árbol. Un árbol solitario, por su humedad y verticalidad, aumenta la intensidad del campo eléctrico. Alejarse de objetos metálicos como vallas, alambradas, tuberías, líneas telefónicas e instalaciones eléctricas, vías de ferrocarril, bicicletas, maquinaria. Lo más peligroso de un tendido eléctrico son sus apoyos, pues por su toma de tierra se descargan al suelo rayos que han caído incluso a kilómetros. La proximidad de grandes objetos metálicos es peligrosa incluso cuando no se esté en contacto con ellos, ya que la onda de choque producida por el rayo calienta sobremanera el aire lo que puede producir lesiones en los pulmones. Este parece ser el caso de varias víctimas de Villa Gesell.
Alejarse de terrenos abiertos y despejados, como campos de golf. En estas zonas una persona sobresale bastante del terreno y puede convertirse en un pararrayos. Es preferible quedarse debajo de un grupo de árboles, de ser posible de menor altura que los otros de la zona. Es vital aislarse del suelo y del contacto con charcos o zonas mojadas.
En cuclillas
No hay que refugiarse en pequeños edificios aislados; las carpas tampoco son seguras. La "posición de seguridad" más recomendada es en cuclillas, lo más agachado posible, con las manos en las rodillas, tocando el suelo sólo con el calzado. Esta posición nos aislará en buena medida al no sobresalir sobre el terreno. No debemos echarnos en horizontal sobre el suelo en modo alguno. Si notamos cosquilleo en el cuerpo, se eriza el cabello, o vemos brillar chispas un objeto de metal hay que adoptar la posición de seguridad de inmediato porque la descarga de un rayo es inminente. Si se está en grupo es aconsejable dispersarse unos metros y adoptar la posición y demás precauciones de seguridad. En caso de ir con niños, para evitar el pánico o el extravío, mantener contacto visual y verbal con ellos. Si un rayo afecta a una persona las demás en contacto pueden verse afectadas por la descarga.
Todos al auto
El mejor lugar para refugiarse a la intemperie durante una tormenta es un vehículo cerrado. Apagar el motor, bajar la antena de radio y desconectarla, cerrar las ventanillas y demás entradas de aire. En caso de caída de un rayo el vehículo se cargará sólo por el exterior, mientras el interior quedará intacto, fenómeno conocido como "jaula de Faraday". Debe evitarse tocar las partes metálicas.Es totalmente falsa la creencia popular de que un rayo no cae dos veces sobre un mismo lugar.
En caso de estar en una vivienda, no asomarse a las ventanas abiertas para observar la tormenta (un error muy común). Al contrario, cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes de aire pues atraen los rayos. Alejarse de la chimenea y, en zonas frías, no hacer fuego. De las chimeneas asciende aire caliente cargado de iones, lo que aumenta la conductividad del aire.
Alejarse de la PC
Hay que desconectar los electrodomésticos y las tomas de antena y cable de televisión, ya que el rayo puede entrar por ellas. Permanecer alejados de las cañerías de agua y gas y del teléfono y la PC. Todos estos objetos pueden conducir la electricidad y provocar electrocución. Dejar las luces encendidas, sin embargo, no aumenta el riesgo. Una buena manera de aislarse es sentarse en una silla (que no sea de metal, claro) apoyando los pies en la mesa u otra silla. Pero lo mejor es acostarse en una cama de madera.
Primeros auxilios
La descarga eléctrica no permanece en la persona afectada por lo que puede atenderse con toda seguridad y debe hacerse inmediatamente. Si la persona está inconsciente, comprobar si hay pulso y respiración. Si tiene pulso pero no respiración, empezar la respiración boca a boca. Si no tiene pulso, comenzar las maniobras de resucitación cardiopulmonar. Las personas que sufren paro cardiorrespiratorio por un rayo tienen mayor probabilidad de recuperarse, por lo que es de la máxima importancia comenzar la reanimación cuanto antes. Las quemaduras deben buscarse en manos y pies y zonas próximas a hebillas, medallas, etc. Lo habitual es que haya dos áreas que presenten quemaduras, correspondientes a los puntos de entrada y salida de la corriente eléctrica.