El trágico incendio de un ómnibus repleto de niños —ocurrido el domingo en la localidad colombiana de Fundación— que dejó 33 chicos muertos y 19 heridos, se ensañó con una familia que tiene 13 de sus miembros entre las víctimas, informaron los medios locales.
Una mujer llamada Merly Castro dijo ayer al noticiero del Canal RCN que en el vehículo, que fue devorado por las llamas con 52 personas a bordo, viajaban 13 niños de su familia entre hijos, hermanos, sobrinos y primos.
La familia Castro ya sabe que cinco de los niños murieron calcinados, seis están hospitalizados y dos más, que son los hijos de Merly, no fueron localizados.
El incendio se produjo cuando los chicos, de entre dos y doce años de edad, regresaban en el ómnibus en compañía de sólo dos adultos a Fundación, en el departamento caribeño del Magdalena, después de asistir a una celebración de una iglesia pentecostal.
Las autoridades colombianas investigan las causas de la tragedia y el presidente Juan Manuel Santos, que estuvo el domingo en Fundación, dijo ayer que se adoptarán todas las medidas para que no vuelva a ocurrir este tipo de desastres.
Dijo que le pidió al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y al director de la Policía, general Rodolfo Palomino, que "tomen todas las disposiciones del caso" para que el gobierno nacional pueda intervenir directamente y controlar el tránsito de vehículos para evitar tragedias como esta.
De acuerdo con la ministra de Transporte, Cecilia Alvarez, el ómnibus que estalló en llamas no estaba habilitado para circular desde 2012, viajaba con exceso de pasajeros y, además, el conductor vertió gasolina en el carburador cuando el vehículo funcionaba a gas, lo que parece haber sido la causa del incendio, según un despacho de EFE.
La Fiscalía informó que el conductor, Jaime Gutiérrez Ospina, fue detenido y que Manuel Salvador Ibarra, quien forma parte de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia y que al parecer fue la persona que buscó el ómnibus para el transporte de los niños, serán imputados por varios delitos. A los dos implicados se les formularán cargos por los delitos de homicidio culposo y posiblemente homicidio con intención, ya que el conductor del vehículo era mecánico y conocía los riesgos a los que fueron sometidos los niños.