La llegada de la pandemia introdujo cambios en la forma de consumir de las personas, como la inclinación de las compras digitales por sobre las presenciales, y la predominancia del comercio de cercanía que levantó a las periferias y los barrios en detrimento del centro de las ciudades. A su vez, la forma en la que se está desarrollando la ciudad a nivel inmobiliario produce necesidades de servicios en nuevos núcleos donde viven muchas personas que no quieren trasladarse lejos de su casa para satisfacerlas.
Ambos procesos se interconectan y dan lugar a una nueva configuración de los viejos shoppings, ahora reconvertidos en centros de servicios, con el Fisherton Plaza haciendo punta, pero también nuevas iniciativas bajo el puente Rosario-Victoria, o remodelaciones en el Paso del Bosque y nuevos ingresos en el Alto Rosario para sumar oferta. A los cines, gastronomía y locales se le suman consultorios médicos, gimnasios y gomerías para generar movimiento durante todo el día.
Es que la pandemia los golpeó duramente, con restricciones que tuvieron los cines, patios de comida y sectores de juegos cerrados, los puntos más fuertes del sector, y pasaron una época en la que hubo que resignar alquileres, reducir las expensas y darle plazo de pagos a los locatarios. Ahora, aunque las cifras de vacancia muestran una reocupación de los locales vacíos, surge la necesidad de transformarse para amoldarse a las nuevas exigencias de la población.
El último informe realizado por el Colegio de Corredores Inmobiliarios junto a la Universidad Nacional de Rosario (UNR) marca que hubo un descenso promedio de 5 puntos en la vacancia en tres shoppings relevados en la ciudad: el Alto Rosario tiene 3,3 por ciento (tenía 5,5 en junio), Paso del Bosque bajó del 9 al 3,8 por ciento, y Portal Rosario lo redujo de 38 a 32,9 por ciento.
El shopping que se encuentra frente al aeropuerto Islas Malvinas, en tanto, está al ciento por ciento de ocupación. Tiene un formato diferente ya que es al aire libre, no techado, en el que cada local tiene un acceso directo a una calle interna, y cuenta además de locales de indumentaria, belleza y gastronómicos- con ferretería, pet shop, veterinaria, supermercado y un centro médico. Sus instalaciones atienden la demanda de un grueso de la población del extremo noroeste de Rosario, pero también de muchos vecinos que se fueron a vivir a Funes.
Se trata de una tendencia mundial, y en Rosario se adaptó. El gran cambio es que el cine ya no sea el atractivo, sino los servicios. Como cualquier paseo comercial, funciona para recorrer, ver películas o como patio gastronómico a la tarde, los fines de semana o días de lluvia, pero la apuesta no es tanto a locales, porque hay un desplazamiento a la venta online. Son los consultorios, gimnasios y gomerías, los atractivos que generan movimiento durante todo el día en un lugar que facilita el estacionamiento, y en el que además los clientes se puedan quedar a comer o comprar.
Cambio de paradigma
Ese modelo es el que se impone en estos tiempos, y lo replicará próximamente la constructora Pecam en el Paseo del Puente, que inaugurará en 2024 del lado de Granadero Baigorria, en una zona repleta de condominios, y sumando supermercado, sanatorio y locales gastronómicos. El Alto Rosario ya tiene consultorios, y el Paso del Bosque está en proceso de incorporarlos dentro de una ampliación que representa un 60 por ciento extra a la superficie actual.
“La recuperación por suerte fue muy rápida. El shopping venía en pleno crecimiento cuando nos afectó la pandemia, así que si bien perdimos cuatro o cinco locales los alquilamos rapidísimo. En la primera reapertura ya estaban todos alquilados de nuevo. Y de hecho vamos a cerrar el 2021 con 100 por ciento de ocupación”, aporta Juan Ignacio Moscariello, gerente del shopping.
La obra de ampliación tiene fecha de apertura para marzo de 2023. Incluirá salas de cine, una empresa de medicina, una firma de neumáticos, electrodomésticos, más locales y mayor propuesta gastronómica. “Llevamos más servicios porque los shoppings viven de la concurrencia de gente. Queremos que el que vaya al establecimiento de medicina desayune en el patio de comidas, y el automovilista que lleve a cambiar las cubiertas espere adentro del shopping y planifique alguna compra”, detalló.
Desde Portal Rosario, en tanto, reafirmaron “el compromiso con el crecimiento de la comunidad en la que operamos”, y en ese sentido, revelaron que están trabajando en el desarrollo de un plan de reconversión que les permitirá tener una propuesta renovada en el shopping: “Queremos ofrecer una experiencia más amplia y diversa, con un nuevo concepto de usos múltiples, para que nuestros clientes y la comunidad rosarina puedan disfrutar pronto”.
En la misma línea que los otros malls, el tipo de locales que se buscan son los “generadores de flujo”, que permitan recuperar las visitas a los niveles prepandemia. “Que sean mucho más diversos y que le demos al cliente un abanico de posibilidades para que disfruten el shopping, que no solo se convierta en un espacio transaccional sino de experiencia para la familia y los amigos”. Por ese motivo, analizan por estos días un proyecto gastronómico que permita vincular el Portal con las nuevas necesidades de sus visitantes, y barajan “la idea de dejar de darle la espalda al río y poder abrirnos hacia él, generando un espacio abierto y con una vista hacia la naturaleza”.