Siempre me pregunto por qué en este bendito país cada vez que algo funciona bien, desaparece de la noche a la mañana. Me refiero a la línea 35/9 Swift Baigorria que repentinamente dejó de formar parte del paisaje urbano de la zona sur de Rosario. Desde el 8 de diciembre de 2008, sin saber nadie cómo, ni por qué los vecinos de la mencionada zona nos vimos privados de ese servicio que contaba con aire acondicionado para el verano, calefacción para el invierno, choferes amables y buena frecuencia. A partir de la fecha mencionada, las personas que vivimos en la zona sur de Rosario y trabajamos en Villa Gobernador Gálvez y viceversa, nos vemos obligados a recurrir a otras líneas, las cuales pasan cada veinte o veinticinco minutos. Los pasajeros viajamos como ganado, debemos renegar con las máquinas canceladoras que rechazan las monedas con mucha frecuencia y caminar por zonas muy inseguras con el riesgo que esto implica. También sufren estas vicisitudes los alumnos que viven en Villa Gobernador Gálvez y viajan a escuelas de Rosario ubicadas en la zona sur. Sinceramente es una verdadera pena que nos hayan privado del excelente servicio que nos brindaba el 35/9 Swift Baigorria. Como a pesar de mi edad, todavía creo en Papa Noel, ojalá que podamos volver a viajar como personas.



































