El ministro Leandro Corti, en junio pasado, bajo la excusa del desacuerdo por el lugar del encuentro futbolístico entre Patronato de Entre Ríos y Central renunció a su cargo. Muy probablemente porque vio la enorme zona liberada del narcotráfico en esta hermosa provincia. Luego, el ex jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Marcelo Saín, el 22 de junio de 2012, dijo a los periodistas de la publicación "Cosecha Roja" de la Red de Periodistas Judiciales de Latinoamérica: "la Policía de Santa Fe es la menos reformada del país, una de las más bravas, y más regulatorias del negocio del narcotráfico". Centenas de jóvenes, adultos y niños mueren anualmente por el narcotráfico por la omisión de los deberes de funcionarios públicos. Quienes miran para otro lado, nombran gente incapaz con tal de que sean del mismo palo, o sea, familiares, amigos y punteros del partido de turno. La población atónita asiste a la matanza de su gente. Y luego los funcionarios, para justificar lo injustificable, echan las responsabilidades y las culpas a los otros. O sea, ahora a las autoridades nacionales como a la ministra Garré. Me pregunto si son incapaces de gobernar, de dirigir y darnos seguridad absoluta con delito cero, de no poder evitar que maten y mueran por el narcotráfico que envena a nuestro querido pueblo. ¿Para qué quieren el poder y por qué permitimos que engorden sus alforjas? No señores, dejen de mirar para afuera, critíquense, vean a quiénes pueden convocar y dar seguridad, o sea, a los que sepan, no nos importa de qué palo sean, de qué partido, pero sí que sean profesionales, conocedores, estudiosos y expertos en políticas de eliminación del narcotráfico, el delito, su prevención, y la seguridad absoluta de todos los habitantes de Santa fe que oblamos con nuestro tremendo esfuerzo laboral para que los bolsillos de los gobernantes no se queden vacíos.





























