Señor Efraín Hutt, me parece muy bien su carta del pasado domingo aclarando que el campo productivo, respetuoso del medio ambiente "no es una abstracción", ya que nutre, permite educar, alimentarse, sanarse, crecer a todos los miembros sociales, etcétera. Con esto me basta para conocer e interpretar mejor su pensamiento sobre el campo, pero quisiera decirle que al campo no le pida muchas más cosas porque tiene bastante para preocuparse; desde el precio ínfimo que le pagan por litro de leche, 0.78 peso, producto que se tiene ordeñar los 365 días del año a las tres de la mañana en invierno y a las tres de la tarde en verano, con sol, con lluvia, como sea, mientras que una "coca", que es agua con jarabe que se puede almacenar al rayo del sol el tiempo que se quiera, cuesta tres pesos. Yo no hablo de "El grito de Alcorta", ni de la Sociedad Rural, ni de Martínez de Hoz, etcétera, ya que hoy en día no quedan tantos latifundios improductivos y porque eso ya es historia. Yo hablo del presente donde las circunstancias políticas han llevado a que las cuatro asociaciones rurales estén unidas en una sola en la mesa de enlace. El campo permanentemente es atacado desde el gobierno y hasta con agravios insolentes, como no hace mucho tiempo por el ex presidente que pronunció una frase extremadamente hiriente: "Los quiero ver de rodillas". Ahora, después de las elecciones, se calmó un poco y parece un pollo mojado, pero creo solamente que parece, porque en el fondo sabemos de dónde viene y cómo piensa. Cuánta diferencia con nuestros vecinos Brasil, Uruguay, Chile y Paraguay que con una política al revés de la nuestra nos supera en todo. El presidente Lula en vez de sacarle plata al campo le pone millones de dólares. Es así que hace poco tiempo tenían menos vacas que nosotros y ahora nos triplican. Quién asesora a la presidenta que le dijeron que "la soja es un yuyo", y no sabe que es producto de una ingeniería genética que revolucionó su producción en forma explosiva. Yo me imagino quien la asesora y debe ser el mismo que dijo en una reunión entre cuatro paredes: "Sacále la guita al campo que son mansos y no van a decir nada". Respecto a los golpes de Estado siempre fueron cívicos- militares. Yo me acuerdo que tuvimos que comer pan negro y también alguien decía alpargatas sí libros no. Mis antecedentes están a su disposición y comparto su pensamiento de que todos debemos aportar mucha energía en mejorar todo el funcionamiento de nuestra clase política que pareciera que sólo el enriquecimiento vertiginoso, desmesurado, oprobioso y vergonzante fuera su meta en la vida.





























