Al menos tres personas murieron ayer a raíz de las tormentas de nieve más fuertes que se hayan registrado en los últimos años en la costa este de Estados Unidos. Buena parte de la región quedó paralizada, incluyendo la capital, Washington, y varios estados declararon situación de emergencia.
La zona más afectada hasta el momento es la de Virginia, donde las fuerzas de rescate ya debieron actuar el viernes por la noche a raíz de cientos de accidentes de tránsito. Fue también allí donde murieron las tres personas.
Tanto en Virginia como en los estados limítrofes de Virginia Occidental y Maryland, los rescatistas no dieron abasto. Miles de personas no tenían electricidad debido a que los árboles se desplomaron por el peso de la nieve y cayeron sobre los postes de conducción de corriente.
El presidente Barack Obama logró llegar justo a tiempo de regreso de Copenhague. Aterrizó en el aeropuerto militar Andrews Air Force Base de Maryland ayer a la mañana. El lugar también estaba cubierto de nieve.
En Washington y sus alrededores, el sistema ferroviario se ve ante serias dificultades porque la nieve bloquea las vías.
Desde Carolina del Norte a Pennsylvania, varios estados quedaron tapados por una capa de nieve de hasta un metro de espesor.
La mayor parte de aeropuertos de la zona permanecen cerrados debido al caos desatado por la nieve. Los vuelos desde y hacia Washington quedaron cancelados.
En regiones agrícolas decenas de miles de personas quedaron sin electricidad.l (DPA)































