La Justicia, se me ocurre, debería comenzar con tomar el toro por las astas y no por la cola. La Justicia actúa en función de tal, investigando, escuchando declaraciones, allanando, entre otras acciones. Creo que en reglas generales actuando como lo determinan las circunstancias. Si el entorno oculta y/o miente, deberán aplicárseles las generales de la ley. Hasta aquí lo que debería ser normal. Pero he aquí el punto neurálgico de la cuestión. 1º: estamos hartos de la cuestión mediática, todo el mundo opinaba; palabras "autorizadas" si las hay. Qué si el crimen es mafioso, si es una advertencia para los futuros secuestros, no sé; lo que queda bien en claro es que no se han escuchado voces representativas de la sociedad. El hombre común al cual no le cabe otra alternativa que vivir entre rejas, no puede hacer absolutamente nada. Si no se toman medidas heroicas, (y perdonen mi pesimismo), seguirá en más de lo mismo. La crónica policial da cuenta de supuestos ajusticiamientos, alimentando la voracidad de todo aquel que gusta de exposición de teledifusoras con noticieros, muy llamativos, impactantes. "Yo no fui, yo tampoco. No sé de qué me hablan, ¿y el culpable?" Señores que gozan del privilegio de detentar la representatividad del pueblo, pónganse a trabajar en serio. El carnaval, según la historia dura sólo cuatro días y algunos más, no todo el año, según reza aquel viejo tango "Siga el corso". O esperan a que nos igualemos a ciertos países de Centroamérica. Claro, que medidas serias no implica solamente aplicar sanciones, hay que erradicar el mal de raíz, actuando total y absolutamente sobre los lugares ya conocidos, es decir, donde la hipótesis de este tipo de cosas es por demás conocida, mucho más por los que saben de ámbitos de marginalidad. Los asesinos, violadores y delincuentes que en muy poca cantidad tienen en vilo al resto del país, deben ir a parar a sectores de máxima seguridad, tipo Ushuaia (1904/1947). Cada vez más centros de reclusión, nada de salidas autorizadas, buena conducta, dos por uno. Un violador que arruinó varías vidas no puede estar un poquito tiempo en "galeras" y después salir para hacer lo mismo. A las víctimas no les interesa si el miserable se redime, se corrige o algo así. A ellos, oportunidades, mientras que a las víctimas que el tiempo las hagan olvidar, o que según otra filosofía, perdonen la afrenta. Basta de tomarnos el pelo. Profundicemos el modelo de la moral, del respeto y del derecho de los demás. Bien, entiendo que esto no es apología de erigirme en juez. Quiero como todos, que nosotros, nuestros hijos y nietos tengamos el país que nos merecemos. ¿Es tanto pedir? Se invierte tanta moneda en pretender hacer funcionar el país. ¿Dónde está el rédito?






























