La Fiscalía chilena investiga supuestos casos de abuso sexual que se habrían producido en el interior de hogares de acogida del Servicio Nacional de Menores (Sename) y que fueron revelados en un informe de Unicef y el Poder Judicial.

La Fiscalía chilena investiga supuestos casos de abuso sexual que se habrían producido en el interior de hogares de acogida del Servicio Nacional de Menores (Sename) y que fueron revelados en un informe de Unicef y el Poder Judicial.
El informe de levantamiento y unificación de información de los niños, niñas y adolescentes en sistema residencial puso en evidencia las supuestas vulneraciones contra menores como violencia sexual, física y psicológica y medicaciones no autorizadas.
"Debo revisar los antecedentes, cuántos son los casos, cual es la gravedad. Entendemos que podría haber delitos de abuso sexual e incluso delitos de lesiones", dijo Juan Meléndez, fiscal a cargo del caso.
El informe, dado a conocer por el Poder Judicial anteayer, incluye las fichas personales de 6.500 menores que viven en hogares en 10 regiones chilenas y entrevistas realizadas a 384 niños, en las que más de un centenar revelaron haber sufrido algún abuso en el interior de los hogares.
"El tema central es que en un número importante de hogares, los niños plantearon que habían vivido situaciones de abuso por adultos y que estaban viviendo relaciones sexuales con otros niños que interpretan como abusos", declaró por su parte Soledad Larraín, consultora de Unicef.
Meléndez, fiscal de la región de Magallanes (sur), recibirá los antecedentes sobre los casos en las demás regiones. Los supuestos donde las víctimas son menores es "donde nos interesa actuar con mayor rapidez", sostuvo.
Tras conocer el hecho, el Sename anunció en su página web el cierre de al menos cuatro casas de acogida en las regiones de Arica, Valparaíso, Maule y Metropolitana (Santiago), por "graves deficiencias en la atención de niños, niñas y adolescentes a su cuidado".
Los informes muestran lo que pasa en centros que operan además en Antofagasta, Coquimbo, Maule, Los Ríos, Los Lagos y Magallanes. Se comprobó gran cantidad de denuncias que van desde falta de comida, escasa atención médica, hasta violencia sexual y física por parte de funcionarios de los hogares o de los mismos compañeros de encierro. En Chile, cerca de 12.000 niños viven en esos hogares.




