Hace unos dos meses y medio recibí una llamada de Arnet ofreciéndome un servicio cuyo costo era de $54,90 para conectarme a internet y hablar por teléfono. Se comprometían a mantener el precio por un año y no existía ningún requisito para dar de baja el servicio si lo encontraba inadecuado. Al chequear la oferta en la página de la empresa, descubro que las condiciones ofrecidas no existían por lo que, molesta, me comuniqué a la empresa para cancelar el alta del servicio. Poco tiempo después soy contactada por la misma persona que me había hecho la primera oferta y al confrontarla me asegura que sigue vigente. Le hago notar que en la página de la empresa la oferta no figura, lo que lleva a que me haga otro ofrecimiento: $ 40, por un año, internet a 2,5 MB. Dado que en mi caso internet es una herramienta de trabajo, luego de que se me asegurara que la conversación se grababa y que esto constituía un contrato entre las partes de hecho, decido reintentar. El primer problema lo encontré al descubrir que mi línea no estaba digitalizada, para lo cual tuve que esperar un mes. El siguiente problema se dio cuando finalmente se activa el servicio: el mismo era de 1 MB. Al contactar a la empresa, lo que demandó mucho tiempo e infinita paciencia se me informa que así es el servicio. Más aún, del peor de los modos se me hace notar que ese servicio no existe y que era mi responsabilidad verificar la existencia del mismo. Para resolver la situación se me ofreció como único camino el pasar el contrato como baja y de este modo recibiría una consulta telefónica a través de la cual podría clarificar la situación. Unos 15 días después descubrí que no contaba más con el servicio. Cuando me contacté para pedir explicaciones me dijeron que había tratado de comunicarse conmigo y no lo habían logrado. Cabe aclarar que en los horarios que adujeron haberme llamado son los que yo me encuentro en mi domicilio trabajando. Luego de múltiples reclamos, durante los cuales fui atendida cada vez peor, se me comunicó finalmente que lo que yo pretendía era que se me proporcionara un servicio a un precio que no existía y que las promociones especiales no existen. Es lamentable que Arnet someta a sus potenciales clientes a tan mal trato, siendo que fueron ellos quienes me contactaron abusando de mi buena voluntad y buena fe. De haber sido la empresa más consecuente con sus compromisos hoy me tendrían como cliente.


































