Alberto Tato Camino, uno de los acusados de instigar los violentos incidentes ocurridos en
Newell’s Old Boys en el verano pasado, tuvo que ser internado ayer de cierta urgencia en un
sanatorio local debido a un problema estomacal de vieja data y por el cual ya había sido
intervenido meses antes de los episodios ocurridos en el parque Independencia.
El ex barrabrava leproso, que estaba alojado en la alcaidía de la Unidad
Regional II junto a sus dos hermanos, Roberto Pimpi y Juan Ramón, imputados los tres de
intimidación pública agravada, se encuentra internado en el sanatorio Saladillo, que pertenece a la
obra social del Sindicato de Trabajadores de la Carne. A ese centro asistencial arribó luego de no
encontrar cama en Hospital Español.
La internación se materializó ayer por pedido de sus familiares y por
disposición del juzgado que está a cargo del juicio que se le sigue al imputado y sus hermanos.
Uno de los defensores de Camino, Adrián Martínez, confirmó a este diario
que el hincha presenta una afección en la región abdominal de larga data y por la cual había
comenzado a tener algunos problemas serios dentro del penal.
“Los familiares nos avisaron que por ese problema la estaba
pasando mal, incluso hablaron de que había vomitado sangre. Por eso hicimos una presentación ante
el juzgado y un médico forense lo examinó. Entonces el tribunal pidió que se ordenen los medios
necesarios para su atención”, contó el abogado, quien no pudo determinar la gravedad de la
afección.
Según trascendió, el problema de salud de Tato viene de tiempo atrás,
mucho antes de los incidentes en el club, inconvenientes por lo que habría sido a una operación. l































