Leía los otros días en este medio los comentarios de un grupo de profesionales que trabajaron en un proyecto de salud junto a Alejandro Marchesán, couch ontológico, contratado en la actualidad por la intendencia de nuestra ciudad, teniendo en cuenta que también venía trabajando desde la gestión del intendente anterior. Con respecto a esta situación que sale a la luz después de unos cuantos años cabe hacernos algunas preguntas que a veces se tornan de difícil respuesta, por ejemplo. ¿En necesario que un político de carrera tenga a su lado un couch ontológico? ¿Sobre qué temas trabaja el señor Marchesán, para que la intendenta sea eficaz en sus actividades? ¿Asesora solamente a la intendenta o a ella y todos sus secretarios, para que todos tengan un mismo léxico a la hora de desarrollar sus actividades? ¿Se sabe cuál es la partida presupuestaria que destina el Ejecutivo para esta actividad? Sería bueno que estas preguntas sean respondidas ya que en transparencia se basa este gobierno municipal, pero esto no se mostraba por algún motivo. Ahora caben también otras preguntas que datan de un pensamiento que nosotros, los ciudadanos que vivimos en esta ciudad y en este país, nos hacemos. ¿Alguien evalúa el nivel intelectual de quien asume en el poder en una ciudad como la nuestra? ¿Se sabe cuál es su capacidad de gestión a la hora de implementar políticas de desarrollo a futuro? ¿Sabemos si es necesario un couch ontológico para que ayude a la gestión del Ejecutivo Municipal? Creo que estas y otras tantas preguntas tenemos que podrían ser contestadas a la hora de saber cómo se maneja la estructura del Poder Ejecutivo de esta ciudad. Todo esto surge también, más allá de que este año 2015 sea un año electoral porque desde la Intendencia quedan permanentemente situaciones con baches, donde se proponen acciones para mejorar y luego pocas llegan a su fin, sin conocer realmente el cómo o el por qué se trató de implementar o cómo se originó su desarrollo. Ahora si pensamos que todos aquellos que asumen en un cargo a nivel ejecutivo ya sea a nivel municipal, provincial o nacional necesitan de un asesoramiento permanente de un couch ontológico, creo que la política más allá de lo que vivimos a diario está dejando bastante que desear. Los políticos fuera de su profesión, en el momento que asumen en su cargo deben tener la convicción de saber cómo ejecutar las ideas que fueron pensando en un nuevo contexto ó como aprovechar lo hecho para que siga creciendo pensando en un futuro mejor. Lo más importante de esto es saber cuáles fueron los resultados de este asesoramiento en estos años para que quienes vivimos en Rosario sepamos que no fue dinero mal invertido y que obtengamos respuestas con transparencia para poder entender el porqué de necesidades como estas en alguien que tiene la misión de dirigir el rumbo de nuestra ciudad.
































