Un joven de 22 años quedó tras las rejas acusado de haber asesinado a Angel Faustino Coronel, asesinado a principios de mayo de este año en inmediaciones del cruce de la avenida Sabin y Sorrento, en la zona noroeste de la ciudad. Se trata de Alexis David A., apresado días atrás como presunto miembro de una gavilla relacionada con Francisco Riquelme, imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y para quien el juez Mariano Aliau dictó prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años.
En este marco, confirmaron fuentes judiciales, el muchacho será imputado este miércoles por una serie de hechos de abusos de armas junto con Riquelme y otros presuntos miembros de su organización en el marco de una investigación de los fiscales Valeria Haurigot y Franco Carbone, de la unidad de Balaceras.
Albañil y sin antecedentes penales, Coronel fue baleado la noche del 2 de mayo en un descampado de Donizetti al 200, cerca de donde vivía con su pareja y un hijo de 11 años. Familiares comentaron que cerca de las 20.30 había salido a comprar cigarrillos a un kiosco cercano. Pasó casi una hora cuando se escucharon disparos en la zona y un sobrino de Angel lo halló tirado y malherido en un descampado. El joven lo llevó hasta su casa, allí llamaron al 911 y un patrullero terminó llevando al herido hasta el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde murió al día siguiente por las heridas sufridas producto de ocho balazos.
Sus familiares afirmaron ignorar las razones por las cuales el hombre de 39 años había sido asesinado. Sólo refirieron la posibilidad de que el crimen estuviera relacionado con una deuda, ya que Coronel había pedido a prestamistas unos 10 mil pesos para comprar unas zapatillas. Ese supuesto crédito, al parecer, lo obligaba a devolver 20 mil pesos.
Según contaron, desde el momento del préstamo el albañil había empezado a recibir amenazas para que saldara su deuda. Y también dijeron que horas antes de que lo mataran le había ido a decir a los usureros que había pedido dinero a su empleador para poder pagar lo que le exigían esa misma semana.
Sin embargo, la investigación a cargo de la fiscal de Homicidios Georgina Pairola estableció que Coronel tenía una deuda, pero al parecer con un grupo de la zona para quienes vendía droga. Y que el día que fue asesinado alguien había pactado con él un encuentro con la excusa de entregarle un paquete con droga para vender.
La cita estaba prevista, según la pesquisa, en el descampado donde la víctima se encontró con su homicida quien le efectuó varios disparos de arma de fuego que al día siguiente provocarían la muerte de Coronel. Para los investigadores esa persona era Alexis A. Este joven, sin embargo, fue detenido como sospechoso pero en el marco de otra investigación por ataques a tiros contra escuelas por los cuales será imputado este miércoles con otras personas, entre ellas el propio Riquelme.
Vínculos
En cuanto a los vínculos de este homicidio con la banda de Riquelme, a mediados del mes pasado fueron imputados tres hombres como presuntos miembros de esa agrupación a la que se le atribuye trabajar con Esteban Alvarado en la zona noroeste e Industrial. La imputación tuvo en cuenta un suceso relacionado con el crimen de Coronel que ocurrió tres días después y consistió en un llamado telefónico a una familia de la misma zona el pasado 5 de mayo, tres días después de ese homicidio.
“Como mataron a Angel ahora necesitamos que alguien venda en el barrio. La decisión viene de arriba. Por las buenas o por las malas”, decía el mensaje que recibió una familia en un llamado telefónico a las 17.15 del 5 de mayo. La llamada, según esa investigación, fue realizada desde la cárcel de Piñero por Fernando Cabaña, acusado como organizador de la banda de Riquelme en la calle, tarea que al parecer siguió ejerciendo luego de ser detenido.
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Luego de la llamada realizada desde la cárcel, Mauro M. se presentó en la casa de esa familia y entregó un celular con Cabaña del otro lado de la línea. “Tenés que vender droga para nosotros, si no vamos a cagar a tiros tu casa”, propuso el preso, quien sumó otra imputación por amenazas coactivas agravadas.