Fantástica "hazaña" la acción de los lamentablemente fallecidos dibujantes y redactores en Paris. No sólo perdieron la vida por obra y gracia de un absurdo y erróneo concepto o uso de lo que es libertad de expresión o de prensa, o de la libertad propiamente dicha, o en ejercicio de la llamada democracia, también originaron la muerte de cinco personas más, temor en cientos de miles de inmigrantes de origen musulmán que no profesan la violencia, odio en muchos franceses contra los inmigrantes que en circunstancias normales no son violentos, sin tener en cuenta que por mucho menos se han originado a lo largo de la historia tremendos conflictos internacionales; no muy lejos todo esto en el tiempo de la visita del Papa en aras de promover la paz en Medio Oriente. La actitud de la mayoría recuerda a la de los terroristas "buenos" de Argentina, quienes "no hicieron nada". La foto de la joven esposa de uno de los terroristas de Paris recuerda demasiado la de tantas "jovenes idealistas y terroristas" de nuestro pais. Extrañas formas de ver las cosas de la gente. En Rosario, una tonta desesperada por lograr notoriedad comparó, en nombre del arte, una vagina con la imagen de la Virgen María, y por supuesto, ahí no hubo libertad de expresión que valga. Si metemos un brazo en el agua y un tiburón nos secciona el brazo, la culpa es del tiburón. Unos energúmenos provocan a locos asesinos sabiendo de sobra de lo que son capaces de hacer y hoy son "héroes".
































