Es una lástima no haber visto reflejado en los medios un hecho tan trascendente como el del pasado jueves en el Concejo Municipal, donde se entregó del diploma de "Médico distinguido de la ciudad de Rosario" al doctor Héctor Ruiz, reconocido otorrinolaringólogo. Digo que es una pena que no se hayan hecho eco de esta distinción pues buena parte de la ciudad se quedó sin saber que un conciudadano se paseó por el mundo brindando su sabiduría interviniendo en un sinnúmero de congresos, en su momento como oyente y luego como disertante. Fue pionero en nuestra ciudad, por 1993, de los implantes cocleares y de oído medio, que hizo posible que muchas personas vuelvan a oír. Desde esa época no dejó de investigar y mejorar y de ser partícipe de distintas academias sudamericanas y panamericanas y una serie de eventos que tan bien fueron enumerados durante la ceremonia en el recinto municipal y sería muy largo de transcribir. Y para coronar su trayectoria, en el mes de octubre pasado fue designado presidente de la Academia Americana de Otorrinología, cargo que desde su creación nunca había sido ocupado por un médico que no fuese estadounidense. Por eso todos los que estuvimos presentes en el Concejo nos emocionamos y nos enorgullecemos por tamaña distinción. Sabemos que está enalteciendo la medicina argentina y encima es rosarino, pisa nuestras mismas veredas, navega nuestro mismo río, atiende en nuestros hospitales y a las muchas propuestas para instalarse en otros países siempre le dijo que no hay mejor ciudad para vivir como Rosario. Doctor Héctor Ruiz, gracias.


































