Coincido plenamente con una carta publicada el pasado 14 de enero, donde se habla de los "problemas intrapersonales" de los seres humanos. A qué punto llegan estos que dan lugar a fabulosas situaciones. Como la que viven hoy las mujeres en Francia, ya que las de origen musulmán tienen prohibido taparse de pies a cabeza y, al contrario, las francesas o de otra procedencia que no sea musulmana, tienen carta libre para estar desnudas en las playas. En otras palabras, las que se quieren cubrir son coartadas o limitadas o reprimidas, como más guste llamarlo y, a la inversa, son aprobadas las "exhibicionistas" o las "liberales" o que quieren "destaparse". Todo en un país del cual se dice que es cuna de libertades y fraternidades, país que de manera sangrienta terminó con el reinado de un monarca para someterse poco tiempo después al de un emperador. Por lo que puede verse, mantiene dentro de todo y al menos en cuanto a los citados problemas intrapersonales, digamos colectivos, una línea coherente. Pero estas pintorescas distorsiones de la naturaleza humana que bien podrían graficarse en alguna pintura surrealista de René Magritte o Salvador Dalí no son patrimonio exclusivo de Francia, ya que suelen ser usuales en el resto de Occidente. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fue el país acusador de varios jerarcas nazis y japoneses juzgados en Europa y en Asia pero también asiló al padre de los cohetes V1 y la V2 (NdR: en referencia al ingeniero aeroespacial alemán, luego nacionalizado estadounidense, Wernher von Braun). Y mientras los nazis asilados en Estados Unidos eran apodados "refugiados", los que se asilaban en Argentina eran "criminales de guerra" o "nazis" a secas. Y volviendo a Francia y a buena parte del resto del mundo que coincide con ella respecto de una supuesta pero inexistente intención de los terroristas musulmanes en pretender estos "dictarles como tienen que vivir" (lo único que puede advertirse en cuanto a las amenazas terroristas es que terminen de mofarse de su religión y su líder religioso), los franceses agotan una tirada de un millón de ejemplares en donde Mahoma luce un "extraño" turbante dividido en dos especies de globos que vendrían a ser testículos y la nariz el pene. Según el argumento de la "compensación de los procesos entre términos contrarios" desarrollado por Platón en su diálogo "Fedon", ¿existe algo que no nazca de su contrario? Indudablemente que no. La reacción terrorista a las ofensivas caricaturas, entonces, no nace de algo que no sea su contrario. Como tampoco los problemas intrapersonales nacen de algo que no sea su contrario. Y este contrario es precisamente, al menos es lo que se deduce del citado argumento, el que confirma que Francia o los franceses hacen lo contrario de lo que afirman.






























