Al cumplirse seis meses del fallecimiento de mi esposo, Rolando Baccelli, tras padecer una dura enfermedad como fue el cáncer de páncreas, mis hijos (Natalia e Ignacio) y yo queremos destacar nuestro agradecimiento al doctor Marcelo Tatangelo, prestigioso oncólogo de esta ciudad, por la calidez humana con la cual desempeña su profesión y que puso de manifiesto permanente e incansablemente en la atención que le dispensara a mi esposo durante el año y medio que duró su tratamiento. Haciendo honor al juramento hipocrático, el doctor Tatangelo ha demostrado que la salud y la vida del enfermo eran las primeras de sus preocupaciones, como también su absoluto respeto por la vida humana. Efectivamente así fue, tanto durante el tratamiento de quimioterapia llevado a cabo en Caici como en los días de internación en el Sanatorio Británico previos al fallecimiento de mi esposo, el doctor Tatángelo supo asistirlo, no solamente con su excelencia profesional, sino además con su infinita capacidad de contención poniéndose a nuestra disposición a cualquier hora y en todo momento, postergando horas de descanso con total entrega y compromiso con la vocación elegida. Doctor, le estaremos eternamente agradecidos.





























