En la Bolsa porteña tanto las acciones como los bonos operaron ayer en baja arrastrados por la caída de los mercados internacionales, donde los flojos datos de la economía china y estadounidense reencendieron los temores sobre una mayor desaceleración en el ritmo de la economía mundial.
De todos modos, en el mercado local los inversores ya anticipaban una jornada negativa, tras el pronóstico del miércoles de la Reserva Federal estadounidense de un menor crecimiento de la economía para este año.
La reanudación de los negocios tras el feriado del miércoles encontró a los papeles seleccionados del panel Merval con una baja del 1,70 por ciento, mientras que en el segmento de los títulos públicos el cupón PIB perdió 1,16 por ciento y la emisión en dólares quedó 0,87 por ciento.
El volumen operado en acciones totalizó 45,47 millones de pesos (anterior 62,60 millones) y a través de los Cedear"s se contabilizaron otros 3,26 millones. Los bonos, a su vez, sumaron negocios por 563,58 millones de pesos.
Entre las líderes y a excepción de Aluar ( 1,50 por ciento) y Telecom ( 0,67 por ciento), que terminaron con signos positivos, el resto de las empresas líderes cedieron posiciones. Las acciones que más perdieron fueron las de Edenor (-4,55 por ciento), Petrobras Argentina (-4,28 por ciento), Tenaris (-2,78 por ciento), Pampa Energía (-2,65 por ciento), y Banco Macro (-2,55 por ciento).
En el exterior las preocupaciones que generan los débiles datos económicos de China y la eurozona se tradujeron en un repliegue del 0,40 por ciento en el FTSEurofirst. Más tarde y ya en simultáneo con la Bolsa porteña, el índice Dow Jones de Nueva York se hundió 1,98 por ciento.
Según los expertos, lo más relevante para los mercados y que tuvo pleno impacto sobre el precio de los commodities fue la revisión a la baja de la Reserva Federal en sus proyecciones de las principales variables económicas para los próximos tres años.
Ben Bernanke reconoció que sus cálculos habían sido "demasiados optimistas", y espera que la economía crezca dentro de un rango de 1,9 a 2,4 por ciento, por debajo del 2,4 a 2,9 por ciento que había pronosticado en abril.