En septiembre del 2011, una psicóloga de la Secretaría de la Niñez entregó una niña de 13 meses de edad, con varias fracturas y otros problemas psicofísicos, a una pareja inscripta en lista de espera para adoptar, para que sea la "familia transitoria", justificando que no había otras familias que se hicieran cargo. Lo "transitorio" de algunos meses se convierte en un año, (estos "profesionales", ¿dónde estudiaron?; no saben que los tiempos de los niños no son los mismos que los de los adultos) y ahora la niña con dos años de edad, luego de haberse sanado en cuerpo y en alma, de haber aprendido a caminar, a hablar y a reconocer a esta gente como sus padres, a su casa como su hogar, a sus padres como sus abuelos, a sus hermanos como tíos, la misma gente que supuestamente debería velar por sus derechos, drásticamente la fuerzan a volver con su familia biológica. "La familia solidaria" amó y cuidó a esa niña como propia, y obviamente empieza un camino de búsqueda hacia la adopción. En esa búsqueda llegaron hasta entrevistarse con la ministra de Desarrollo Social, y al señor director de la Secretaría de la Niñez de Rosario este accionar no le gustó y sin contención psicológica de ninguna índole, de un día para el otro, separó a esta niña de quien ella llama mamá y papá. Gobernador, ministros, les pido por favor que controlen, supervisen a quiénes ponen a cargo en cuestiones relacionadas con los niños, no puede ser que a este señor el impulso y la bronca lo hagan actuar con tal irresponsabilidad profesional. Esta familia salvó a esta niña de todos las formas que un niño puede ser salvado, psicológicamente, físicamente y mucho más. Ahora la imprudencia misma de la gente que está a cargo de velar por los derechos y el bienestar de esta niña, la lesiona psicológicamente sometiéndola nuevamente a un cambio brusco.

































