La Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar a un amparo por discriminación presentado por una mujer salteña, a quien se le negó el derecho a trabajar como chofer de ómnibus urbanos operados por empresas que no contratan mujeres.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar a un amparo por discriminación presentado por una mujer salteña, a quien se le negó el derecho a trabajar como chofer de ómnibus urbanos operados por empresas que no contratan mujeres.
"Nunca me dieron la oportunidad de conducir un colectivo, n siquiera me tomaron una prueba, por eso sigo peleando por este derecho, que no sé si podré ejercer, pero sí podrán hacerlo otras mujeres", dijo a Télam Mirtha Sisnero, quien inició la causa judicial que dirimió la Corte. La acción de amparo fue presentada por Sisnero y la Fundación Entre Mujeres contra la Sociedad Anónima del Estado del Transporte Automotor (Saeta), la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) y las siete empresas operadoras de transporte público de pasajeros de Salta. Sisnero hace cinco años que intenta trabajar como chofer de colectivos, para lo cual realizó capacitaciones y obtuvo las licencias correspondientes para conducir transportes públicos. "Algunos me preguntan por qué quiero ser chofer de colectivo: muy simple, es mi derecho, es posible, me gusta. Espero el día en que pueda dejar mi currículum, que cuando se habiliten la pruebas me llamen al igual que lo hacen con los varones que se presentan para ocupar ese puesto de trabajo", dijo la mujer.