El Pincha no dejó dudas y con comodidad dio vuelta el resultado adverso en la llave con el equipo ecuatoriano, que parecía complicarle la clasificación con el 0-1 del choque de ida. El 4-0 final sobre Independiente del Valle lo refleja, pero sobre todo que lo conquistó desde el inicio del juego, cuando a los 12’ ya había igualado la serie, a los 28’ ya estaba en ventaja y en el inicio del complemento (51’) prácticamente selló su pasaje al Grupo 7 de la Libertadores.
Además del buen juego del equipo de Mauricio Pellegrino, Estudiantes tuvo en su capitán Leandro Desábato al líder de su rehabilitación, ya que entró de atropellada para puntear la pelota en el primer gol (lateral desde la izquierda que peinó Carrillo) y se anticipó con un gran cabezazo al primer palo en una pelota parada desde la izquierda.
También fue efectivo su goleador Guido Carrillo, quien marcó el 2-0 parcial con un cabezazo fuerte entrando por el centro en un tiro libre desde la derecha.
Y fue cuestión de esperar el silbato final (que llegó dos minutos después del cuarto gol, a los 92’), con tranquilidad y la alegría de meterse de lleno en la fase de grupos de la Copa.




























