Si la democracia fuese un ser humano, ya con más de 30 años, está para demostrar lo que puede dar, lo que va a ser, lo que es. Y la nuestra con ese tiempo transcurrido nos demuestra día a día que muy lejos de ser "el gobierno del pueblo" es el "gobierno de los propios intereses". Lo vemos en los distintos ámbitos de gobierno. Seguramente habrá excepciones, pero son sólo eso, excepciones. Particularmente, en los últimos días, trascendió en nuestra provincia y ciudad que algunos funcionarios nombraron -o hicieron nombrar- a sus hijos en importantes cargos en la EPE. Llamemos a las cosas por su nombre y por eso te invoco democracia. ¡Eso es acomodo! Cualquier otra justificación es burlarse de pueblo. No conozco los antecedentes de los nombrados, no tengo por qué dudar de su idoneidad y capacidad, pero..., se saltearon un paso..., la debida igualdad de todos ante la ley. Al padre, madre, tío, pariente o amigo, que "ejerció" su posición para ubicar a uno de sus allegados, salteándose todos los pasos que el común de los ciudadanos tenemos que recorrer para obtener un empleo, me permito decirle, que al hacerlo ha privado de ocupar el puesto a otra persona con mayor capacidad e idoneidad y como consecuencia también ha privado al Estado de contarlo entre sus filas para beneficio de todos. Pero, por favor, tampoco creamos que ésta es una práctica exclusiva del gobierno o Partido socialista: esa reducción del problema, también es una burla al pueblo.






























