La frase "Divina Gloria está de caravana" se puede asociar a múltiples
interpretaciones, pero hoy es la que más se acerca a su presente. "Karavanah" es el nombre de su
nuevo grupo, con el que la ex chica Olmedo y ex figura del under de los 80 con Los Peinados Yoli,
vuelve a los escenarios. Y lo hará cantando tangos en idish, el idioma con el que sorprendía en "No
toca botón". Con un guiño a sus raíces, la cantante ofrecerá el espectáculo "Shalom, baby" mañana,
a las 21.30, en el lanzamiento de las "Veladas de marzo" en el teatro La Comedia (Mitre y
Ricardone). En un abanico que va de la versatilidad al compromiso con la colectividad judía sin
deshechar su costado frívolo, Divina sorprende con su flamante propuesta y lo admite: "Perdón por
despistar".
—¿Cómo se te ocurrió cantar tangos en idish?
—Y, bueno, surgió simplemente. Pero son tangos originales, escritos en los
guetos europeos, no son tangos argentinos traducidos. Fueron compuestos en la década del 20 y
tienen letras súper descriptivas de momentos, de emociones y miradas que tuvieron estos poetas que
vivían en los guetos en Europa, donde estaba la muerte a un paso y sin embargo siempre había una
ilusión de volver a ver la primavera, de pedirle a Dios que te devuelva su amor. La gente vivía,
escribía, pintaba, hacía música. Son canciones con una belleza dolorosa.
—¿Vos también te sentís alguien con belleza dolorosa?
—Sí, a veces me gustaría que sea menos doliente, pero bueno, hay que
resistir.
—¿Cómo ves a la distancia esos años 80, en los que siempre vivías en los
límites?
—Lo siento muy cerca, no lo siento muy lejano. También me siento una
privilegiada de haber estado ahí, de seguir viva y de tener los amigos que tuve y la gente con la
que trabajé, los maestros con los que trabajé, porque también fue una explosión de arte y cultura.
Haber estado con Batato Barea, con Alejandro Urdapilleta, ser parte de una generación que nacimos
del underground, si lo querés llamar por alguna manera, me parece una suerte haber vivido eso.
—¿No pensás que la gente puede dudar, en el sentido de que no sabe si sos la chica
pop de "Desnudita es mejor"; la que aparecía muy sexy en el programa de Olmedo o la que canta
tangos en idish?
—Y bueno, perdón por despistar, pero me encantaría pensar que una no tiene
que ser una sola Divina Gloria. Yo soy la misma que trabajó con Alberto, la que ama ir a Rosario,
porque siento que ir a Rosario es también ir a mi casa, por Fito Páez, por Olmedo, porque siempre
que fui a Rosario volví con el espíritu lleno de amor, lleno de calidez, estoy emocionada con
cantar en esta ciudad.
—¿Este proyecto es el que elegís de ahora en más o es sólo una alternativa
artística?
—No, pueden ir las cosas juntas. No me gusta cerrar nada, quiero que esto
abra y que siga adelante. No depende sólo de mí, pero espero que esto no moleste, la música es toda
música.
—¿Cómo salió tu seudónimo Divina Gloria?
—Bueno, mirá, yo era parte de un grupo que se llamaba Los Peinados Yoli,
un grupo del 84 o del 85, y todos teníamos un seudónimo. Ahí me puse Divina Gloria. Gloria es mi
nombre, Marta Gloria, a veces yo digo Harta Gloria (risas). Pero es un seudónimo heavy, aunque no
todos los días te sentís tan Divina Gloria, a veces me siento más Martita que Divina Gloria.