No voy a contar la historia con detalles porque es una más de las millones que ocurren en los aeropuertos. Soy una víctima más de equipajes violentados, donde esta gente impunemente saca de tu equipaje lo que les gusta, o les viene bien, o pueden vender. ¡Oh sorpresa! La compañia aérea, en este caso Iberia, y todas, no se hacen responsables. Me dijeron que yo debería haber avisado sobre mi equipaje antes de cruzar la aduana. ¿Qué pasa con las empresas? ¿Sus clientes, los que pagamos fortunas para volar en sus aviones, tenemos que asumir que nos van a robar? No señores, no es así. Son ustedes los que me tienen que asegurar que mi equipaje llegue tal cual se despachó. O no se reclama cuando te venden algo fallado, o hacen mala praxis, o le pasa algo a un alumno en un colegio, y miles y miles de casos donde uno asume su responsabilidad. ¿Qué les hace pensar que ustedes tienen ese derecho de desligarse de las responsabilidades? El método de despacho de equipajes quedó obsoleto, lamentablemente funcionaba cuando la gente todavía era decente.





























