El Papa Benedicto XVI concluyó el viernes su peregrinación de ocho días a Tierra Santa con su llamamiento más enérgico hasta ahora para la creación de un estado palestino y dijo a los feligreses en el sitio de la crucifixión de Jesús que la paz es posible. "Que se reconozca universalmente que el estado de Israel tiene derecho a existir y a disfrutar de paz y seguridad dentro de fronteras internacionalmente convenidas", pidió el Pontífice en el aeropuerto de Tel Aviv antes de abordar el avión a Roma. Flanqueado por el presidente israelí Shimon Peres (derecha) y el primer ministro Benjamin Netanyahu, pidió también "que se reconozca igualmente que el pueblo palestino tiene el derecho a una patria independiente y soberana".































