Por segunda vez en menos de tres meses, y en la semana previa al clásico de fútbol de la ciudad, la casa de la abuela de Maximiliano "La Fiera" Rodríguez fue escenario de un ataque de tinte mafioso. Esta vez fueron tres balazos que impactaron ayer a la madrugada sobre el portón de la vivienda de Iriondo al 2400, en el barrio Cinco Esquinas. "Si bien no hay que descartar ninguna hipótesis y la investigación está en su etapa preliminar, este ataque estaría vinculado a la interna de la barra del club en el que juega", valoró ayer el fiscal de Flagrancia César Cabrera, quien investiga el ataque. La primera consecuencia directa del ataque fue que Maxi Rodríguez se presentó en el predio de Bella Vista por la mañana, pero no entrenó. Solo dialogó con el cuerpo técnico, recibió el apoyo y solidaridad de sus compañeros y fue a la casa de su abuela a acompañarla en este mal momento.
El jueves 23 de julio pasado, tres días antes del clásico que Newell's Old Boys perdiera en su cancha por 1 a 0, la misma vivienda amaneció con pintadas agraviantes contra el ídolo leproso y de la selección nacional: "El clásico o balas", rezaba uno de los mensajes y parece que la amenaza se cumplió la madrugada de ayer. De no surgir inconvenientes, "La Fiera", de 34 años, volverá hoy a los entrenamientos de cara al partido que se disputará el domingo a las 15.10 en Arroyito (ver Ovación).
Que el ataque a balazos a la casa de la abuela de Maxi Rodríguez haya sucedido la semana previa al partido que Newell's debe afrontar frente a Rosario Central, hizo que la principal hipótesis que valoraron los investigadores es que el hecho se encuentre dentro del contexto del clásico de la ciudad. Dentro de un abanico de rumores, de los que el fiscal Cabrera prefirió alejarse, además de los datos de la investigación pesaron las estadísticas del equipo y el día a día del club. "Esto estaría vinculado a la interna del club", dijo en conferencia de prensa.
Según confiaron los vecinos de Iriondo al 2400, a la 1.20 de la madrugada al menos tres balazos sobresaltaron el sueño de la barriada. "Hubo al menos tres detonaciones de arma de fuego cuyos proyectiles impactaron sobre el portón de la vivienda. No se registraron personas heridas. Esta es la misma casa que el mes de julio fue pintada con frases hirientes contra Rodríguez", explicó a primera hora el comisario Miguel Oliva, jefe de la Unidad Regional II.
Sin testigos. Si bien en un primer momento se precisó que en la escena del ataque se habían incautado vainas calibre 9 milímetros, a media mañana el fiscal Cabrera indicó que "aún no se pudo determinar el calibre utilizado, aunque sería chico. El calibre no se pudo determinar, sería de bajo calibre, un 22 o un 32".
Acerca del violento ataque a la casa de la abuela de Maxi, en jurisdicción de la comisaría 13ª, el fiscal dijo que "no habría testigos" directos. Y agregó: "Si bien no se sabe la cantidad de personas que participaron, una versión indicó que fueron dos muchachos en una motocicleta de baja cilindrada".
Silvia, una vecina de la familia Rodríguez y que reside frente a la casa baleada, indicó: "Escuché tres disparos y el sonido de un motor que se alejaba. No podría decir si era un auto o una moto".
Otro punto sobre el que se consultó al fiscal Cabrera fue la agresión que soportó la misma vivienda en la previa del clásico anterior: "Las pintadas anteriores fue un hecho de vandalismo y podría tener relación, evidentemente. No me adelantaron la existencia de cámaras, está todo a cargo de Policía de Investigaciones", concluyó Cabrera.