Me parece justo que el personal policial discuta sus ingresos económicos, los cuales son magros. En eso estamos de acuerdo todos, me parece. Sin embargo, no es adecuada la manera de discutir una mejora salarial. No deben los policías descuidar una ciudad, desproteger a los ciudadanos; porque no vivimos en Suiza, vivimos en un país donde la delincuencia actúa a cualquier hora y en cualquier zona. Salvando las distancias, un médico gana poco, pero no deja que se muera un enfermo. Un cirujano quizás tendría que ser mejor pago, pero no se va del quirófano en medio de una operación y deja librada al azar la suerte de su paciente. Creo que, a partir de la exigencia policial por una recomposición salarial, reitero que me parece justa, los ciudadanos tendríamos que empezar a exigir también que no haya más connivencia policial con bandas delictivas, que no existan más zonas liberadas, que no se mire para otro lado cuando hay delincuentes cerca, que los patrulleros lleguen rápido ante un llamado telefónico de los vecinos que han padecido robos y arrebatos en sus viviendas o en la vía pública, o que las barrabravas en los estadios de fútbol no se adueñen más del espectáculo.





























