Durante este mes conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y, casualmente hace unos días en un programa de televisión sobre animales comentaban las características biológicas del útero de las leonas. Uno podría imaginar a la compañera del "Rey de la Selva" como una dama protegida por su macho de los peligros de la jungla. Parece que el útero de aquellas es mucho más grueso y más fuerte que el de otros mamíferos. Y, siempre sabia la naturaleza, su razón de ser se sustenta en que la leona preñada tiene que salir a cazar su presa en busca de su alimento, con lo cual muchas veces se ve enfrentada a situaciones de suma violencia. Aún con un hijo en su vientre ella sale a pelear por su subsistencia, expuesta a los peligros que la jungla le puede deparar. Me emocioné al enterarme de estas curiosidades de la naturaleza, y me puse a pensar en todas las "leonas" que, cargando en su vientre al ser más preciado en su vida, salen a pelearla todos los días, a ganarse su sustento, muchas veces luchando con situaciones violentas a la que nos expone esta sociedad. Pero no por haber "engrosado el útero", les han quitado la maravillosa experiencia de darle de mamar a sus cachorros, de proteger, acurrucar, contener y brindar el amor más fuerte y profundo que un ser vivo pueda experimentar. Algunas de ellas solas, y otras con sus compañeros, compartiendo la más maravillosa experiencia de la gestación. Me enorgullece pertenecer a este género, tantas veces descalificado y postergado, muchas veces argumentando que la naturaleza así lo quiso, la mujer es la que cría a los hijos y por ende, debe quedarse en su casa. No es incompatible estudiar, trabajar, pensar, participar en condiciones de igualdad y dar la teta. Siempre la naturaleza nos da enseñanzas simples, sin cargas culturales ni religiosas que muchas veces desvían el camino hacia lugares que sólo a una pequeña minoría beneficia. Sigamos las "leonas de la jungla de cemento" engrosando nuestro útero para proteger a nuestros cachorros y para ser lo que queremos ser y no lo que algunos mandatos nos han impuesto.




































