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El turco Ceylan ganó la Palma de Oro de Cannes por el flim "Winter Sleep"

Ceylan, de 55 años, aúna la gran literatura y el mejor cine con su séptima película, un drama familiar inspirado en las obras de Chejov y ambientado en la Capadocia.

Domingo 25 de Mayo de 2014

Y por fin llegó la hora del turco Nuri Bilge Ceylan. Tras varios años acudir al certamen francés y quedarse a las puertas de la Palma de Oro con diferentes premios, su drama de tres horas y 16 minutos, “Winter Sleep”, alzó ayer el prestigioso galardón de la 67ª edición del Festival de Cannes.

   Ceylan, de 55 años, aúna la gran literatura y el mejor cine con su séptima película, un drama familiar inspirado en las obras de Chejov y ambientado en la Capadocia, una región del interior del país, durante el invierno con hermosos paisajes nevados que se fusionaban con la historia de sus protagonistas, un actor retirado (“Haluk Bilginer”), su hermana (“Melia Sözen”) y su esposa (“Demet Akbag”).

   Además, la cinta toca el problema de la brecha social en este país emergente. Bilge Ceylan dedicó el premio “a la juventud turca”. A “aquellos que han perdido la vida en los últimos años en las revueltas”, dijo en referencia a las protestas en el país contra la especulación, así como contra el gobierno de Recep Tayyip Erdogan.

   Bilge Ceylan, que se convierte en el segundo turco en alzar la Palma, recibió el galardón de manos de Uma Thurman y Quentin Tarantino, ganador este último hace 20 años del preciado galardón con “Pulp Fiction”.

   Y si el premio a Bilge Ceylan era previsible por las buenas críticas recibidas, el jurado presidido por la neozelandesa Jane Campion, dio más de una sorpresa.

   Lo más pasmoso fue el premio del Jurado ex aequo (por igual) al director más joven de la competición: el canadiense Xavier Dolan (de 25 años), autor del trepidante drama “Mommy”, y al más veterano Jean-Luc Godard (de 83 años) por “Adieu au langage”.

   El cineasta franco-suizo, cofundador de la Nouvelle Vague, es considerado como uno de los titanes del cine, pero no había recibido hasta la fecha ningún premio de Cannes. En la sala de prensa se abucheó este premio a Godard, que trajo hasta el certamen un collage, una experiencia audiovisual que encontró muy pocos adeptos.

   La decisión de premiar a Godard y a Dolan, considerado ya un director a seguir a pesar de su juventud, se puede ver como una decisión salomónica de reconocer una voz radical y rebelde, así como a un valor emergente.

   Asimismo, también sorprendió que se diera el segundo galardón en importancia en el certamen francés, el Gran Premio, a “Le meraviglie”, de la italiana Alice Rohrwacher.

   La segunda cinta de la realizadora nacida en 1982 es una suerte de cuento centrado en una adolescente criada en una granja aislada por unos padres ecologistas y anticonsumistas, que sueña con ganar un concurso regional.

   Aunque no figuraba en las quinielas, el premio a la mejor dirección para el estadounidense Bennett Miller por “Foxcatcher” también fue aplaudido por la prensa. El drama que protagonizan Steve Carell, Channing Tatum y Mark Ruffallo inspirado en el asesinato real que cometió un multimillonario estadounidense en los 80 fue muy bien recibido pero sobre todo por el trabajo actoral de los protagonistas.

   Tras “Capote” y “Moneyball”, “Foxcatcher” es la tercera película de Bennett, que procede del documental.

   El ruso Andrey Zvyagintsev también vuelve a casa con premio por su cuarto trabajo, “Leviathan”, que alza el premio al guión por una drama sobre una traición con la corrupción en la nueva Rusia como telón de fondo.

   Cannes, que se jacta de descubrir a los nuevos valores, apuesta con Dolan, Bennett, Zvyagintsev y Rohrwacher por un cambio generacional, tras haber presentado una competición repleta de titanes con los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, Ken Loach o Mike Leigh.

   Este último no se va del todo de vacío, pues el protagonista de su biopic sobre el pintor William Turner, el británico Timothy Spall, levantó el premio al mejor actor. Colaborador habitual de Leigh, Spall compone en “Mr. Turner” el retrato de un artista visionario pero rudo.

   Asimismo, la actriz estadounidense Julianne Moore, que todavía no tiene un Oscar, a partir de ahora podrá lucir en su vitrina el premio a la mejor actuación en Cannes por “Maps to the Stars”, de David Cronenberg.

   Con este palmarés, la 67ª edición del certamen más prestigioso del mundo se despide hasta el año que viene. Ahora queda al espectador ver estas películas y decidir si comparte la opinión del jurado.

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