Los astronautas del transbordador espacial Atlantis realizaron ayer una caminata espacial para la reparación más difícil al telescopio espacial Hubble: instalar un nuevo instrumento científico de alta tecnología y arreglar una cámara rota.

Los astronautas del transbordador espacial Atlantis realizaron ayer una caminata espacial para la reparación más difícil al telescopio espacial Hubble: instalar un nuevo instrumento científico de alta tecnología y arreglar una cámara rota.
Se trató de la tarea más difícil jamás realizada debido a las reparaciones sin precedentes en las cámaras. Los astronautas nunca antes habían intentado desarmar un instrumento científico en los 19 años de funcionamiento del observatorio.
Fue la tercera caminata espacial que hace la tripulación del Atlantis en igual número de días. Durante su desarrollo, la Nasa tomó una impresionante imagen del transportador con el Sol como telón de fondo.
John Grunsfeld y Andrew Feustel iniciaron el sobrecogedor trabajo ayer por la mañana mientras el transbordador acoplado al telescopio volaba sobre la Tierra a una distancia de 560 kilómetros de altura.
Orbitar a semejante altura puso al Atlantis y a su tripulación en grave riesgo de ser alcanzados por basura espacial. La Nasa alistó otro transbordador aguardando para su potencial lanzamiento en caso de que fuese necesario un rescate.
"Está oscuro aquí", dijo Feustel mientras el Atlantis pasaba sobre Australia. Antes de reparar la cámara, los caminantes espaciales tuvieron que instalar un aparato llamado espectrógrafo del origen cósmico, que costó 88 millones de dólares. El dispositivo está diseñado para detectar luz de quásares distantes y ofrecer mayor información sobre cómo se formaron planetas, estrellas y galaxias.
Para dar cabida al instrumento súper sensible, Grunsfeld y Feustel tuvieron que quitar los lentes correctores que restablecieron la visión del Hubble en 1993.
En lo que respecta a las reparaciones de la cámara, Grunsfeld y Feustel tenían que abrir el instrumento, de siete años de antigüedad y sacar las partes electrónicas quemadas.
El jueves, en la primera caminata espacial, otro equipo de dos hombres instaló una cámara nueva y una unidad de computadora, luego de pasar algunos trabajos con un perno atascado.
En total están planeadas cinco caminatas espaciales para la actual misión, cuyo objetivo es que el telescopio —sumamente valorado por astrónomos por sus impresionantes imágenes del espacio— esté en plena forma en sus últimos años.