Quisiera preguntarle a la intendenta Fein cuándo vamos a empezar a ver la mejora en el transporte público, porque mi bolsillo ya sintió el aumento pero el servicio es cada día peor. Por ser usuario de la línea 153 negra sufro discriminación, ya que deciden en qué horarios respetar el recorrido y en cuáles cambiarlo y volverse roja. Además de que no utilizan jamás el aire acondicionado (que está contemplado en el boleto). La frecuencia es increíble, incluso para un país tercermundista, llegando a demorar más de una hora entre coche y coche. Estando a siete kilómetros del centro tardo más esperando que viajando, y llegaría mucho más rápido a pie (si la ciudad no fuera tan peligrosa). Contemplando todo esto no entiendo cómo Rosario Bus conserva la concesión del servicio; me deja pensando que estamos ante un grupo inescrupuloso. Esperemos que los ciudadanos recuerden estas cosas de cara a las nuevas elecciones y se posicionen ante las increíbles campañas de algunos candidatos que se encargaron de destrozar la ciudad.




























