Soy rosarino, residente desde hace pocos años en Funes y ya jubilado. Desde que recuerdo, por muchos años, vengo escuchando siempre la misma polémica y desacuerdos entre funcionarios y ediles de Rosario en torno al boleto de colectivo. Es lo mismo que ocurre ahora, con la diferencia de que merced a una jugada inteligente de los empresarios del transporte, al cederle algunos servicios al gobierno municipal, solo encuentran oposición al aumento del boleto en algunos concejales. Resultado: como ocurrirá la semana próxima se produce otro aumento y sale con pocas trabas. Pero el problema para el usuario continúa ya que no se modifica el sistema. Sigue el problema para aquel pasajero que realiza un viaje corto y paga el mismo precio que aquel que recorre largas distancias. Todo, al mismo precio. Resulta increíble que aún nadie disponga un cambio en la modalidad de los viajes, cuando lo correcto sería implementar un sistema dividido en secciones de acuerdo a las distancias recorridas, por kilómetros o cuadras, y ajustar el precio del boleto acorde a cada viaje, con distintos precios. Esto favorecería tanto al empresario como el usuario. ¿Será tan difícil ponerlo en práctica?






























