Por primera vez en la historia de Estados Unidos, el abuso de analgésicos y otro tipo de medicamentos convencionales ha llevado al mismo número de personas a las salas de emergencias que quienes consumieron demasiadas drogas ilegales.

Por primera vez en la historia de Estados Unidos, el abuso de analgésicos y otro tipo de medicamentos convencionales ha llevado al mismo número de personas a las salas de emergencias que quienes consumieron demasiadas drogas ilegales.
En 2008, los encargados de las salas de emergencias registraron aproximadamente un millón de casos de las personas que abusaron de los medicamentos, tanto de los que requieren receta como los que no, la mayoría analgésicos y sedantes.
Esto fue aproximadamente el mismo número de casos de aquellos con sobredosis de heroína, cocaína y otras drogas ilegales, según un reporte oficial conocido ayer.
Apenas hace cinco años las emergencias por drogas ilegales superaban aquellas de las medicinas legales por un margen de dos a uno.
En otras palabras, el número de visitas a la sala de emergencias por el abuso de medicinas legales se duplicó, dijo Peter Delany, un funcionario de la Administración de Abuso de Sustancias y Salud Mental.
"Es un aumento muy alarmante, es un problema", dijo Delany, que encabezó un equipo que trabajó con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para realizar el reporte.
Los analgésicos y los sedantes son claramente los encargados de impulsar esta tendencia. Las visitas a la sala de emergencia por los analgésicos oxycodone e hydrocodone aumentaron más del doble de 2004 a 2008, mientras que los casos de un tranquilizante casi se duplicaron. l (AP)


