El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados destituyó ayer a la jueza porteña Rosa Elsa Parrilli, acusada por "mal desempeño en sus funciones" a raíz del maltrato, amenazas y discriminación de dos empleadas de la Dirección de Tránsito porteña, pero no la inhabilitó para el ejercicio de la profesión de abogada.
Por primera vez una jueza del staff del gobierno de la ciudad de Buenos Aires fue destituida y la decisión fue adoptada por mayoría de ocho votos y una disidencia, según se anunció.
Por la destitución votaron los abogados Jaime Kesselman, Eduardo Awad, Leandro Vergara, los diputados Diana Maffía, Martín Borrelli, Raúl Puy y los jueces José Casas y Eduardo Russo, en tanto Guillermo Treacy, magistrado del fuero en lo contencioso administrativo y tributario, sufragó en disidencia.
La lectura del veredicto, prevista para las 12.30, comenzó con más de una hora de demora, en un clima de tensión del que fue ajeno la jueza destituida, pues no estuvo presente al momento de anunciarse su salida de la Justicia.
El tribunal de enjuiciamiento insumió cuatro minutos para la lectura de la decisión, que fue anunciada por la secretaria, María Roldán, y el próximo 5 de enero a las 18 el Jurado dará a conocer los fundamentos de su veredicto.
"No tengo nada para festejar porque nunca es bueno que un magistrado sea destituido", dijo el fiscal del juicio, Gabriel Vega.
El fiscal antes del veredicto reafirmó, como en su alegato del lunes pasado en el que pidió la destitución de Parrilli, que "la jueza insultó y discriminó en un contexto en donde se utilizó el cargo para evitar tener responsabilidades administrativas, por eso creo que se la debe juzgar por mal desempeño".
Voceros aseguraron que el argumento central para dictar la destitución de Parrilli fue la "ostentación que hizo de su cargo" el 15 de septiembre pasado, cuando insultó a dos empleadas de tránsito en la playa de estacionamiento de infractores del Obelisco, a donde fue a retirar su auto que había sido removido por mal estacionamiento.
"Todas morochas, ni una rubia contratan", "ganan 1.200 pesos para joder a la gente", les gritó Parrilli a las empleadas María Iratí Albe y Rocío Gómez, a quienes también calificó de "tontitas" y las amenazó con meterlas presas, lo que quedó registrado en una cámara de seguridad del lugar.
La defensa de Parrilli había alegado que el hecho se produjo porque estaba tomando medicamentos contra la depresión y que no atravesaba un buen momento, por lo que pidió licencia en su cargo.
Por el hecho Parrilli fue denunciada por el ministro de Justicia porteño, Guillermo Montenegro, ante el Consejo de la Magistratura de la ciudad, que la suspendió en su cargo y la envió a juicio político.
La jueza ya no pertenece al Poder Judicial porteño, pero podrá ejercer la abogacía como profesión en el futuro.
A la jueza también se le inició una denuncia penal por discriminación y amenazas en la que el juez penal de la ciudad Norberto Circo le concedió una probation, por la que durante un año no podrá conducir y deberá hacer tareas comunitarias en Cáritas, además de indemnizar con 5 mil pesos a las dos empleadas agredidas, Rocío Marlene Gómez y María Itatí Albe. l (DyN)