Mucha gente pasó un mal momento en el ingreso al partido de Rosario Central contra Banfield, el pasado 18 de septiembre. Con mi hijo estuvimos haciendo la cola para el ingreso a la tribuna que da al Club Regatas desde las 19.30. Y a las 20.50, estando a 70 metros del primer control, tuve que sacar a mi hijo de ese lugar por los apretujones que se generaban entre las personas que estaban esperando hasta ese momento pacientemente. Lo saqué por miedo a que pasara una desgracia que por suerte esta vez no pasó. Es que la policía golpeaba a personas con las fustas y atropellaba con los caballos. No me explico por qué no avanzaba la cola. Pude salir a riesgo y me dirigí a uno de ellos que parecía de mayor rango. Me dijo que era "por culpa de inadaptados de tu equipo". En todo momento pensé que el único grupo de inadaptados era el de la policía, por no tener idea sobre cómo se puede organizar un ingreso ordenado y rápido del público. Quiero dejar sentado que por la calle Génova, en lugares oscuros, había personajes ofreciendo tickets cuando la gente pasaba. Espero que alguien tome cartas en el asunto para que esto no se repita y capacite a la policía. También debo decir que cuando la barra ingresó lo hizo sin problemas y la policía que debió pararlos no lo hizo. Como siempre, a la viejita la paran, pero con los que se hacen los pesados nada.




























